Durante el mes de septiembre, el tipo de cambio oficial muestra un incremento mínimo de 1,50 pesos, o 0,1%, consolidándose así como un “ancla” contra la inflación. Esto se atribuye a que el dólar ha evolucionado por debajo de la dinámica inflacionaria, especialmente en su impacto sobre los precios de insumos, componentes y productos terminados importados.
Para 2026, el dólar ha aumentado en 55 pesos, equivalente a un 3,8%, lo que lo distancía de la inflación minorista, que alcanza cerca del 22% acumulado, y de la inflación mayorista, próxima al 20 por ciento.
“Con solo una rueda restante para finalizar la semana, el tipo de cambio mayorista ha sumado 1,50 pesos, superando levemente el aumento de 50 centavos observado en toda la semana anterior”, expresó el agente Gustavo Quintana de PR Corredores de Cambio.
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) estableció un límite para su régimen de bandas cambiarias en 1.902,19 pesos. Actualmente, el dólar mayorista se encuentra a 392,19 pesos, o 26%, de dicho umbral en el marco de la flotación administrada.
“Luego del ligero ajuste registrado ayer, el dólar mayorista se observa calmo alrededor de los $1.510, mientras el BCRA sigue llevando a cabo compras, aunque en volúmenes considerablemente menores, lo que ya era esperado en este periodo. No solo la menor estacionalidad impacta esta dinámica, sino también la intención de dejar más lugar a la demanda privada, buscando mantener la cotización de la divisa lo más estable posible y así contribuir al proceso de desinflación”, manifestó Gustavo Ber, economista del Estudio Ber.
Al mismo tiempo, se está dando una situación de muy escasas compras oficiales de divisas en el mercado durante el mes de septiembre. “Esto sugiere que el Gobierno habría optado por reducir sus intervenciones para prevenir una depreciación mayor, como ha ocurrido en días recientes”, señalaron analistas de Max Capital.
“A medida que el Central casi no interviene en el mercado de liquidez, el dólar oficial permanece sin variaciones en septiembre, manteniendo el mismo nivel que finalizó en agosto. En este contexto, será crucial seguir no solo la evolución del dólar spot, sino también cualquier movimiento inusual en la cobertura cambiaria”, señaló Portfolio Personal Inversiones.
El dólar al público se mantuvo sin cambios, cotizando a $1.535 para la venta, según la referencia del Banco Nación. El BCRA reportó que en entidades financieras el dólar promedió $1.531,98 para la venta y $1.480,41 para la compra, mientras que el dólar blue disminuyó cinco pesos, o 0,3%, situándose en 1.555 pesos.
En el mercado de futuros, todos los contratos registraron mínimas bajas, en un rango de 0,1% a 0,3%, con un volumen equivalente a USD 1.211,2 millones, según datos de A3 Mercados. La posición más negociada, para fin de mes, descendió dos pesos, alcanzando los 1.521 pesos.
El aumento de 25 puntos básicos en las tasas de interés implementado esta semana por la Reserva Federal de Estados Unidos, llevando la tasa a un rango de 3,74% a 4%, también repercute en la valuación del dólar frente a otras divisas.
“Como medida inicial, el índice del dólar (DXY) se incrementó inmediatamente tras el anuncio de la subida de tasas. Dada esta situación, son esperables presiones sobre las monedas emergentes, incluida la argentina, aunque el ‘contado con liquidación’ se mantuvo estable después de la noticia. Además, a pesar de una primera disminución, las tasas estadounidenses pronto se revirtieron, lo que impactó en los bonos argentinos, que ahora muestran caídas promedio de 0,05 en los Globales”, observó Alan Versalli, estratega de Cocos.
“La Fed ha endurecido su política monetaria, anticipando futuras subas, lo que llevó al dólar y a los rendimientos del Tesoro a máximos en varias semanas, mientras que Wall Street y los commodities reaccionaron a la baja”, concluyó el análisis de Cohen Aliados Financieros.










