Fabricaciones Militares celebrará 85 años en octubre de 2026 y, al acercarse esa fecha, presenta un programa de revitalización industrial que busca ampliar su producción más allá de los calibres que ha mantenido en las últimas décadas.
El enfoque oficial combina la provisión militar con la atracción de inversiones. Andrei Serbin Pont, analista especializado, destacó que “el modelo de joint venture es el que viene sonando más fuerte” y lo relacionó con la necesidad de recursos para modernizar capacidades.
Durante los últimos 40 años, la fábrica ha ido reduciendo su gama de productos. Serbin Pont explicó que se enfocó en la producción de municiones de 9 mm para fuerzas de seguridad y de 7,62 para las Fuerzas Armadas, mientras que casi ha cesado la producción para artillería y tanques.
Uno de los componentes clave del plan es reactivar la forja para volver a producir munición de artillería. Este relanzamiento permitiría fabricar proyectiles de 105 mm y 155 mm, calibres esenciales para sistemas de artillería y vehículos blindados.
La primera fase contempla la producción de lotes específicos para satisfacer las necesidades del Ejército Argentino. La intención inicial incluye munición de 105 mm para los tanques TAM en una variante de entrenamiento y para los SK-105, que actualmente se encuentran en déficit dentro de la fuerza.
El proyecto también prevé la recuperación de líneas para municiones relacionadas con morteros y otros sistemas. Serbin Pont indicó que la fuerza “está experimentando con drones” y mencionó que a menudo utilizan variantes de la munición de morteros adaptadas para estos vehículos. En este sentido, vinculó la planificación industrial con los desarrollos que se están gestando en proyectos internos.
Con el fin de respaldar este aumento de capacidad, Serbin Pont anticipó un concurso internacional que se enfocará en cuatro segmentos: química, metalmecánica, pólvora y municiones, con el objetivo de modernizar la cadena de producción.
El planteamiento abarca desde la producción de pólvora hasta el ensamblaje del producto final. La fábrica ya posee la infraestructura necesaria y cuenta con la ventaja de tener capacidad existente para producir pólvora, una habilidad poco común a nivel mundial.
El analista subrayó que “son pocos los países” capaces de fabricar pólvora desde cero con todos sus componentes, lo que presenta una ventaja significativa para cualquier colaboración industrial que busque aumentar la producción y asegurar insumos críticos.
Recientemente, se realizó la entrega de seis millones de proyectiles al Ejército, en respuesta a una alta demanda para entrenamiento y la recomposición de sus existencias.
Es importante destacar que, en la actualidad, Argentina no exporta municiones desde Fabricaciones Militares en esta categoría.










