En junio, la cotización oficial mayorista ha mostrado un aumento cercano al 5%. No obstante, en el acumulado anual, el incremento es del 1,5%, frente a una inflación acumulada de 14,7% hasta mayo.
“Si tenemos inflación, que se mueva el tipo de cambio nominal no es para suicidarse. Desde el Gobierno deben estar pensando que no van a competir con una demanda circunstancial. Más allá de eso, todavía estamos muy lejos de la parte superior de la banda que obligaría al Banco Central a vender”, expresó durante un seminario virtual organizado por una empresa del sector.
De Pablo también sugirió que parte del aumento en la demanda de divisas podría estar relacionado con el cobro del medio aguinaldo. En este sentido, reiteró que, mientras la inflación persista, resulta complicado que la cotización se mantenga completamente estable.
Asimismo, destacó dos indicadores económicos relevantes dados a conocer esta semana: el crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) durante el primer trimestre y la estabilidad de la tasa de ocupación. “Esto nos sirve para educarnos. En el primer trimestre decíamos que se iba todo al demonio”, recordó, al tiempo que resaltó el buen desempeño del sector externo. “Claro que, si la economía creciera más, habría más importaciones y menos superávit. Pero, con los valores actuales de exportación, sobran dólares”, apuntó.
En esa línea, afirmó que el aumento del superávit comercial contribuye a fortalecer la posición financiera del país. “Aprovechando el aumento del superávit, el Banco Central compra reservas y eso, sumado a las garantías ya obtenidas, asegura prácticamente los pagos de deuda hasta 2027. Eso explica las mejoras en la calificación de la deuda y la caída del riesgo país”, sostuvo.
De cara a los próximos meses, consideró que la falta de novedades podría interpretarse como una buena señal y destacó la distancia entre los discursos políticos y las acciones concretas que se llevan a cabo. “En el Boletín Oficial suceden cosas. No hay que agotarse en el estilo del Presidente”, subrayó, mencionando iniciativas como el Super RIGI y los pagos a acreedores externos.
En este contexto, instó a que las decisiones de inversión se basen más en hechos que en percepciones. “Si tenés una oportunidad de negocio, pensá que la probabilidad de reelección de Javier Milei es alta. ¿Cuánto la tendrías que pifiar? Desde el punto de vista de la toma de decisiones, no es racional quedarse paralizado”, insistió. También matizó la caída de la inversión reflejada en las cuentas nacionales, indicando que “todos somos usuarios del PBI, pero el tema es cómo se contabiliza. Seguramente alguien está haciendo algo. Siempre hay heterogeneidad. Debe haber gente pensando y gente haciendo. Ahora, no soñemos con que el dólar pueda irse a $6000 porque no va por ahí. No sueñen con una devaluación y enfóquense en los elementos que están fuera de control”, aconsejó a los empresarios presentes.
Con respecto al consumo interno, señaló que la situación es variada según el sector y el tipo de producto. “No esperen milagros. No va a aparecer un helicóptero con dinero para que la gente salga a comprar. En abril, el salario le ganó a la inflación, pero el consumo de bienes durables no depende solo de los ingresos. También influyen los dólares, los pesos y los miedos que tenés”, concluyó.
En la inauguración del encuentro, el director comercial de la empresa organizadora destacó que su enfoque está en la automatización de procesos comerciales y administrativos con el objetivo de mejorar la eficiencia empresarial. “Somos una empresa argentina que invierte en el país. Nuestras plataformas conectan de manera colaborativa a proveedores, clientes, minoristas y servicios fiscales. Todo esto con un diferencial: contamos con una mesa de ayuda atendida por nuestro equipo las 24 horas, los siete días de la semana”, comentó.
La comunidad de esta firma integra aproximadamente 15.000 empresas, que intercambian cerca de ocho millones de documentos mensualmente.










