En julio, el costo promedio de las expensas alcanzó los $295.333, con un incremento mensual del 5,52%. “Las expensas realmente toman cada vez más peso en el bolsillo de quienes deben pagarlas y están aumentando a un ritmo superior al de la inflación general”, comentó la periodista especializada en economía, Belén Escobar. Este gasto fijo, junto con el alquiler, se convierte en un desafío para quienes buscan establecerse o permanecer en un hogar en la capital argentina.
El monto de las expensas se situó muy cerca de los $300.000, según los datos de Octopus Proptech. “Doscientos noventa y cinco mil trescientos treinta y tres pesos es el promedio pagado en julio”, detalló Escobar. El aumento del 5,5% superó las proyecciones de inflación y el ajuste de otros costos habituales.
El alquiler de un monoambiente en julio se asemejaba a $761.000, mientras que un departamento de dos ambientes alcanzaba los $873.000, y uno de tres ambientes superaba el millón cien mil pesos. “Para considerar el departamento más pequeño con expensas incluidas, se habla de aproximadamente un millón de pesos”, agregó Escobar.
La combinación de expensas y alquiler establece un umbral elevado para quienes intentan mudarse o mantener su residencia en la ciudad. “Al considerar el monoambiente de setecientos sesenta y uno junto a las expensas cercanas a los trescientos mil, podemos establecer esta cifra como base”, indicó la periodista. Este monto no incorpora las tarifas de servicios públicos.
Un reciente estudio de la Universidad de Buenos Aires (UBA) estimó la canasta de servicios públicos en alrededor de $300.000 mensuales, abarcando agua, gas, electricidad y transporte. Así, la suma de los gastos fijos en vivienda y servicios supera el millón de pesos, sin contar otros consumos esenciales.
La carga de estos gastos resalta aún más al compararse con el ingreso promedio. Según el RIPTE, el salario promedio de los trabajadores en relación de dependencia se situó en $1.800.000 en mayo. “Si le agregamos algo de inflación, supongamos un millón novecientos mil, o incluso dos millones, estamos hablando de que solo en alquiler y expensas se va la mitad de tu salario, además de la canasta de servicios que se elevaría a un millón trescientos mil”, explicó Escobar.
El dinero destinado a vivienda y servicios constituye aproximadamente tres cuartas partes del salario de muchos trabajadores, lo que provoca dificultades para hacer frente a otros compromisos financieros, como deudas, y limita la capacidad de gasto de los hogares.
En julio, las expensas mostraron un incremento mayor al de la inflación proyectada para ese mes. “Las expensas realmente toman cada vez más peso en el bolsillo de quienes deben pagarlas y están subiendo por encima del nivel general de la inflación”, advirtió Escobar. El aumento mensual del 5,5% contrasta con estimaciones de inflación que no superaron el 2,1%.
La periodista explicó que en julio se introdujeron gastos adicionales, como el aguinaldo de los empleados del edificio. Sin embargo, destacó que el aumento constante de expensas es una tendencia que se observa a nivel nacional, no solo en la Ciudad de Buenos Aires.
La característica ineludible de estos pagos hace de las expensas un gasto obligatorio para propietarios e inquilinos. “No se puede prescindir, no se puede postergar, y al final, tras abonar todo eso, te quedas con lo que realmente tienes para vivir y gastar en otros aspectos”, señaló Escobar.
La percepción social sobre la economía refleja una situación preocupante. Las encuestas recientes muestran que entre el 50 y el 60% de la población, incluidos votantes de diversos sectores políticos, no vislumbra mejoras en la situación económica ni expectativas positivas para el futuro.
La dificultad para afrontar estos gastos fijos de vivienda y servicios genera una presión financiera que afecta el consumo y la posibilidad de ahorro. Este panorama demanda respuestas concretas de los responsables en la toma de decisiones económicas.
El incremento de expensas y alquileres se inscribe en una dinámica inflacionaria que impacta en diferentes rubros de consumo. El seguimiento mensual de estos valores permite observar tendencias y anticipar su efecto en el presupuesto de los hogares.
La carga de las expensas, junto a las tarifas de alquiler y servicios públicos, define el mínimo ingreso necesario para acceder a una vivienda en la Ciudad de Buenos Aires. La comparación con el salario promedio revela la magnitud del esfuerzo económico que deben enfrentar tanto propietarios como inquilinos en la actualidad.










