Ernesto Revilla, economista jefe de Citi Research para América Latina, sostiene que el acceso a dichos mercados será el verdadero indicador de que los avances del programa económico de Javier Milei se han consolidado. “El acceso al mercado será la prueba de que se ha logrado pasar a una nueva etapa”, afirmó en una entrevista. Según su perspectiva, el retorno al financiamiento voluntario resume muchos de los retos que aún enfrenta la economía argentina: consolidar la recuperación, fortalecer las reservas internacionales, mantener la confianza de los inversores y salvaguardar los equilibrios macroeconómicos alcanzados recientemente.
El economista consideró que el mercado ha reconocido los progresos que el Gobierno ha llevado a cabo desde el inicio del programa de estabilización, entre los cuales se cuentan la mejora fiscal, la desaceleración de la inflación y el fortalecimiento de las cuentas externas. También subrayó el creciente aporte del sector energético, particularmente a través de Vaca Muerta, como fuente de ingresos en dólares para la economía. “Se reconoce lo mucho que ha logrado Argentina con el programa de estabilización hasta el momento. El perfil de crédito de la Argentina es claramente mejor que en el pasado”, comentó.
Revilla destacó que el próximo desafío no se limita a estabilizar la economía, sino que abarca la necesidad de una recuperación más amplia de la actividad. En este contexto, indicó que el mercado sigue de cerca las discusiones sobre el tipo de cambio y las prioridades de la política económica. “Está la discusión de si la Argentina podría tener un tipo de cambio menos apreciado para fomentar el crecimiento de otros sectores”, explicó.
Los inversores buscan comprender cómo se resolverá la tensión entre impulsar sectores que aún no participan plenamente en la recuperación y continuar priorizando la desaceleración de la inflación. “No hay una respuesta clara que te la pueda dar algún modelo matemático”, subrayó.
Sin embargo, enfatizó que la mejora en los fundamentos económicos no elimina el desafío que, para los inversores internacionales, se vuelve cada vez más relevante: la permanencia de los cambios implementados.
Revilla expuso que los inversores buscarán garantías de que las transformaciones iniciadas bajo el mandato de Javier Milei se sostendrán más allá del actual ciclo político. “Conviene continuar fortaleciendo la institucionalidad y permanencia de los cambios”, afirmó y planteó una interrogante que, según su opinión, cobrará más relevancia entre los analistas internacionales: “¿Se mantendrán estos cambios independientemente de quién gane la presidencia o qué partido esté en el poder?”.
A su entender, el próximo paso para Argentina consiste en avanzar hacia una mayor institucionalización de algunas políticas que han contribuido a la estabilización económica. Utilizando una analogía médica, comparó la situación actual del país con la de un paciente que ha llegado a terapia intensiva y ha requerido medidas de emergencia para estabilizarse. Ahora, indicó, comienza una fase distinta, donde el reto es convertir esas medidas excepcionales en reglas más permanentes. “Lo que el mercado quiere ver son reglas más permanentes que guíen la política económica”, explicó.
Revilla también apuntó que parte de las dudas de los inversores radican en la sostenibilidad de decisiones adoptadas durante el ajuste, como la significativa reducción de la inversión pública, que si bien mejoró las cuentas fiscales, no ofrece una estrategia viable a largo plazo para fomentar el crecimiento. Además, destacó la importancia de avanzar hacia un esquema monetario y cambiario más institucionalizado y menos sujeto a decisiones discrecionales.
En términos generales, el economista notó una mejora considerable en la percepción sobre Argentina en comparación con el año pasado e incluso respecto a principios de 2026, cuando existían serias dudas sobre la capacidad del país para acumular reservas internacionales. “El mercado está con más confianza de la que ha tenido probablemente en un año”, aseguró.
No obstante, subrayó que esta mejora en la confianza no significa que todo el trabajo esté finalizado. “La pregunta interesante es si eso es suficiente. Yo creo que todavía no”, sostuvo.
En este contexto, el retorno a los mercados también se asocia a una necesidad crucial. Se prevé que en 2027, Argentina enfrente vencimientos con bonistas privados por más de 10.000 millones de dólares, según estimaciones de una consultora, lo que hace que la reconstrucción del acceso al financiamiento internacional sea un paso fundamental para mitigar vulnerabilidades en los próximos años.
De cara a los próximos meses, Revilla anticipó que la atención de los inversores comenzará a centrarse progresivamente en la dinámica política, a pesar de que aspectos como reservas, crecimiento y perfil de vencimientos seguirán siendo observados. Considera que el enfoque del mercado se concentrará cada vez más en las elecciones y en la capacidad de las reformas para perdurar a través de los cambios de Gobierno. “Muy rápido la atención del mercado se enfocará a la dinámica política”, afirmó, añadiendo que los inversores desearán entender cómo se presentan los actores en las próximas elecciones, así como los escenarios posibles y las repercusiones que cada uno podría tener sobre la continuidad del programa económico.
Para Revilla, las mejoras en las calificaciones son un reconocimiento a los progresos realizados hasta ahora, pero no constituyen el final del proceso. En su opinión, la discusión actual se concentra no solo en la estabilización, sino en la capacidad de Argentina para traducir esos logros en cambios duraderos, expandir la recuperación económica y alcanzar un acceso normal a los mercados internacionales.










