La provincia de Buenos Aires, considerada la “madre de todas las batallas”, será escenario de una disputa decisiva por su peso electoral: concentra cerca del 40% del padrón nacional. El resultado también podría influir en las aspiraciones presidenciales de ambos espacios.
En las últimas semanas, distintos sectores del PJ bonaerense dieron señales de acercamiento con el objetivo de avanzar hacia la unidad. Una de ellas fue la reunión que mantuvieron semanas atrás el gobernador, Máximo Kirchner y Sergio Massa, en busca de una estrategia que incluya a las distintas corrientes del espacio.
En paralelo, la posibilidad de un acuerdo entre el PRO y La Libertad Avanza volvió a exhibir tensiones la semana pasada. Mauricio Macri, líder del partido, afirmó que el entendimiento electoral está estancado, mientras continúan las diferencias para alcanzar un acuerdo, como ocurrió durante las elecciones legislativas de 2025.
En ese escenario, DC Consultores realizó un nuevo relevamiento de opinión pública en la provincia para evaluar el clima social de cara al próximo año. El estudio se basó en 1570 casos recogidos entre el 24 y el 29 de octubre y tiene un margen de error de más o menos 2,9%. Sus resultados incluyen cifras desfavorables para el oficialismo provincial.
La encuesta abordó la intención de voto por espacios políticos, las preferencias entre mantener el rumbo actual o buscar una alternancia y la imagen de dirigentes con aspiraciones de ocupar la gobernación bonaerense.
Los datos muestran el posible efecto de una alianza entre La Libertad Avanza y el PRO. En una medición por espacios, libertarios y macristas alcanzarían el 39,4%, frente al 22,9% del peronismo: una ventaja de más de 16 puntos. El kirchnerismo quedaría más atrás, con el 6,8%.
En La Libertad Avanza siguen de cerca ese resultado y buscan evitar que se repita el antecedente de 2023, cuando las candidaturas separadas de Juntos por el Cambio y del espacio que encabezaba Javier Milei facilitaron el triunfo de Kicillof.
Los indecisos representaron el 13,9% y un 9,6% eligió la opción “otro”. También fueron mencionados la izquierda, con el 5,7%; la UCR, con el 2,9%; y el Partido de Centro junto con el Frente Vecinal, con el 1,2%.
Las proyecciones variaron según el cargo en disputa. Los encuestados estimaron que La Libertad Avanza retendría la presidencia, con el 67,4%. En cambio, para la provincia de Buenos Aires, el 39,8% proyectó un triunfo kirchnerista en la gobernación y el 55,6% anticipó una victoria de ese espacio en las intendencias.
El 68,1% de los bonaerenses consultados se inclinó por un “cambio de rumbo” en las próximas elecciones provinciales. La continuidad de Axel Kicillof y de su espacio, Movimiento Derecho al Futuro, reunió el 20,4% de apoyo, mientras que el 11,5% prefirió otra alternativa peronista.
La distancia respecto del gobernador también se reflejó en otra pregunta del estudio, que apeló a una metáfora cinematográfica: quién sería el “monstruo” de una hipotética película de terror sobre la provincia.
El 44,2% señaló al gobierno provincial. “Los políticos de siempre” obtuvo el 30,7% de las respuestas y el gobierno nacional, el 15,4%. En el último lugar quedaron los intendentes municipales, con el 2,1% de las menciones.
Al preguntar cómo terminaría la película, la respuesta más elegida fue “nada cambiará”, con el 32,7%. Un 29,3% imaginó que “aparece alguien que la rescata” y el 26,2% anticipó un “final abierto”. Otro 11,8% consideró que la historia “termina mal”.
En la medición de imagen de los posibles candidatos, Diego Santilli encabezó las preferencias en el escenario bonaerense. El jefe de Gabinete obtuvo un 47,9% de valoración positiva y un 41,3% negativa, y fue uno de los dos dirigentes con diferencial favorable, es decir, más apoyo que rechazo.
Santilli aventajó por un punto y medio a Patricia Bullrich, mencionada como posible candidata en 2027. La senadora quedó segunda, con un 46,4% de imagen positiva y un 48,7% negativa. Milei apareció tercero, con un 42,2% de valoración positiva y un 56,6% negativa. Luego se ubicó la vicepresidenta Victoria Villarruel, con un 40,8% de aprobación y un 53,4% de imagen negativa.
El otro dirigente con diferencial positivo fue Diego Valenzuela, quien completó los cinco primeros puestos con un 34,1% de valoración favorable y un 26,8% desfavorable. A la vez, registró el mayor nivel de desconocimiento: 39,1%.
La medición también dejó un resultado adverso para Kicillof. El gobernador tuvo un 68,5% de imagen negativa y un 29,8% de respaldo.










