El líder de La Cámpora explicó que el enfoque de la expresidenta está en el ámbito internacional, con sus abogados buscando ante organismos de la ONU una revisión de la causa que la condenó y le limitó sus derechos políticos y civiles. “Es una sentencia donde es más alta la accesoria que la principal”, comentó, refiriéndose a la inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos.
Al ser consultado sobre la posibilidad de que Fernández de Kirchner se presente por vías alternativas, dado que algunos juristas sostienen que el fallo solo le impide asumir cargos pero no afecta sus derechos electorales, el legislador no descartó ninguna opción y enfatizó: “Sin Cristina en la boleta, el peronismo pierde competitividad”.
Para Kirchner, la situación actual pone en riesgo la calidad del sistema democrático, afirmando que “le hace mal a la democracia argentina que tantos millones de argentinos y argentinas quieran votar a alguien y no puedan hacerlo”, lo que, según él, “empieza a falsear el sistema democrático”.
Respecto a la situación interna del Partido Justicialista, reconoció la fragmentación del peronismo, con diferentes corrientes que incluyen al kirchnerismo, el kicillofismo y el sector de los gobernadores. A pesar de esto, expresó su crítica hacia aquellos que adoptan un enfoque más pragmático sin rendir cuentas. “Si un sector del peronismo da quórum para la reforma laboral, en algún lado hay que discutir”, manifestó, añadiendo que cada vez que se abre ese debate, “pareciera que uno fomenta la división”. Además, subrayó que “el pragmatismo está fuertemente relacionado con el resultado que se busca”.
También mencionó que su espacio ha intentado avanzar hacia internas para dirimir diferencias, pero otros sectores no están dispuestos a competir, señalando: “Nosotros quisimos ir a internas. Tuvimos vocación de competir”.
Al reflexionar sobre la derrota de 2023, Kirchner admitió haber subestimado a Javier Milei como competidor electoral. Cuando se le preguntó al respecto, respondió afirmativamente y atribuyó a Cristina Kirchner el haber notado tempranamente el ascenso del entonces candidato libertario. Según su perspectiva, Milei consiguió captar una insatisfacción en la sociedad, resaltando que el macrismo y el Frente de Todos habían frustrado a los votantes en los años anteriores.
Kirchner fue contundente al señalar que la coalición pierde competitividad sin CFK en la boleta. Recordó que la exmandataria es una de las dos figuras en la historia argentina, junto a Juan Domingo Perón, que han sido electas en tres ocasiones en fórmulas presidenciales. Por otro lado, destacó que el respaldo hacia Cristina Kirchner está en aumento entre los jóvenes y sectores populares, incluso en medios críticos con el peronismo. “Si el presidente hablaba de la casta, bueno, la única que está presa es ella y la casta sigue”, acusó.
En otro momento de la entrevista, Kirchner fue consultado sobre su posible encarcelamiento en la causa judicial de Hotesur y Los Sauces. Respondiendo de forma contundente, manifestó: “Miedo tuve el 1 de septiembre a las diez de la noche, cuando quisieron matar a Cristina. Ese día sí tuve miedo…”. Al ser repreguntado sobre su situación judicial, amplió que, de tener miedo, habría apoyado el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional. Reiteró su posición de no ceder ante presiones al recordar su impulso al aporte extraordinario a las grandes fortunas, y criticó la “disparidad en el trato” del Poder Judicial, añadiendo que los tiempos de procesamiento de sus causas responden a un intento de “sacarlos de la cancha” políticamente.
Sobre el vínculo con el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, reconoció que existen diferencias tanto políticas como personales, aunque optó por no profundizar en lo personal. Citó la disputa por la presidencia del Partido Justicialista como un ejemplo de sus divergencias, manifestando que apoya la idea de que Cristina deba ser presidenta a nivel nacional. No obstante, aclaró que las diferencias deben manejarse de manera sana, mencionando el respaldo de su sector a la candidatura de Kicillof en las elecciones de 2019 y 2023.
Finalmente, abordó el caso de Martín Insaurralde, el exintendente de Lomas de Zamora, quien fue cesado de su cargo tras ser visto en un yate en Marbella. Kirchner se deslindó de responsabilidad, afirmando que “cada uno tiene que hacerse cargo de sus acciones personales”, pero reconoció que Insaurralde renunció rápidamente después del escándalo, a diferencia de otros funcionarios que permanecen en sus puestos en situaciones similares.










