Bajo el intenso sol de Nueva Jersey, Francia logró un contundente 3-0 en los dieciseisavos de final, marcando su segunda goleada contra un equipo europeo, luego del 4-1 frente a Noruega. El conjunto francés superó a Senegal 3-1 y en su duelo con Irak, dejó un 3-0 en el marcador. En la próxima fase, se enfrentará a Paraguay, que sorprendentemente eliminó a Alemania. Este choque, que promete ser un enfrentamiento de estilos, se llevará a cabo el próximo sábado en Filadelfia.
Los 13 goles que ha anotado Francia en el torneo son un reflejo del talento de sus delanteros. Mbappé ha anotado seis, igualando a Lionel Messi en una competencia que se caracteriza por su intensidad y espectacularidad. Ambos delanteros han arrancado el torneo con gran energía. Ousmane Dembélé ha contribuido con cuatro goles; tras un hat-trick contra Noruega, se tomó un respiro en este encuentro. Barcola y Doué han completado la lista con dos y un gol, respectivamente. Además, Michael Olise ha brillado como el enganche detrás de Mbappé, sumando cinco asistencias y acercándose a la zona de anotación con una facilidad sorprendente.
La calidad de los delanteros ha llevado a que el talentoso Cherki quede relegado al banco, mientras que las oportunidades para jugadores como Marcus Thuram, Jean Mateta y Akliouche son escasas debido a la competencia feroz. Internarse en el ataque de Francia requiere superar un nivel de excelencia notable.
La selección muestra su admiración por el entrenador a través de su efectiva capacidad goleadora, generando oportunidades constantemente. El gol de Mbappé llegó tras una jugada individual en el área, donde cruzó un potente remate que resultó inalcanzable para el arquero. La primera reacción de Mbappé fue buscar a Deschamps para abrazarlo, quien había estado ausente por razones personales. En una emotiva imagen, varios jugadores se reunieron para celebrar, destacando el 1-0 que evidenciaba la efectividad de Francia, con siete ocasiones de gol creadas en el último tramo del primer tiempo.
Deschamps cuenta con múltiples alternativas para mantener la producción ofensiva. Barcola, quien reemplazó a Doué, tiene un mayor alcance en su zancada. El doble pivote formado por Rabiot y Tchouaméni actúa como soporte, garantizando que el equipo se mantenga compacto y no sea sorprendido por contraataques adversarios. Aunque Francia recibe ocasiones de gol, la cantidad de oportunidades que crea a su favor es mucho mayor. A pesar de ser vulnerables en defensa, donde Koundé ha mostrado debilidades, su ofensiva es implacable.
Antes de la anotación de Mbappé, la selección ya había golpeado dos veces los postes, anunciando la llegada de los goles. A pesar de los esfuerzos defensivos rivales, las combinaciones precisas de Olise facilitaron los goles de Barcola y Mbappé, quien repitió el movimiento del primer tanto, lo que dejó sin respuesta al arquero Zetterström.
A solo cinco minutos del final, Mbappé fue sustituido y, al salir, Deschamps mostró una inusual reverencia hacia su capitán como gesto de reconocimiento. A diferencia de otros partidos, donde los dieciseisavos se resolvieron en los minutos finales o en penales, Francia tiene tiempo y goles de sobra para avanzar en la competencia.










