Este domingo por la noche, gracias a drones equipados con cámaras térmicas, fue finalmente localizado y rescatado con la colaboración de baqueanos que se unieron a la búsqueda junto a la Policía de Misiones.
Oscar Antonio González Caballero, de 57 años, fue encontrado con signos de debilidad por la falta de alimentos, además de lesiones provocadas por insectos y una caída sufrida en medio de la densa vegetación. Los médicos determinaron que no era necesaria su internación, por lo que regresó con su familia a Caaguazú, Paraguay, donde reside.
La situación comenzó el lunes 3 de agosto, cuando González Caballero, quien había sido sometido recientemente a una operación por un tumor cerebral, se percató de que la sonda que había lanzado emitía señales desde Misiones. Ingresó a Argentina por Puerto Iguazú y se trasladó ese mismo día a la zona de Colonia Delicia, donde se hospedó en la vivienda de un residente local.
La mañana siguiente, el hombre se puso botas, tomó su celular y una linterna, y se dirigió al lugar donde la sonda seguía enviando señales. Antes de emprender su misión de rescate, mantuvo varios intercambios de mensajes con su familia, informándoles que salía desde el kilómetro 18 y que debía llegar al kilómetro 22 para recuperar su equipo.
Horas más tarde, el celular de González Caballero dejó de tener señal y sus familiares perdieron todo contacto. Preocupados, contactaron al Departamento de Convenios y Acuerdos de Cooperación Policial Internacional y viajaron a Misiones para presentar una denuncia ante la Policía local.
Este sábado, la búsqueda se intensificó en varios lotes de densa selva, con la participación de Gendarmería y empleados de una conocida compañía. Gracias a la ayuda de baqueanos y drones, por la noche lograron ubicarlo en un área de vegetación tupida. Estos dispositivos resultaron cruciales para dirigir a los rescatistas hasta el lugar donde se encontraba González Caballero, quien luego pudo ser evacuado hacia un camino rural, donde lo aguardaba una ambulancia. El rescate requirió varias horas de labor policial.
El sobreviviente narró que el martes había ingresado a la selva abriendo un sendero con machete. Sin embargo, tras avanzar unos 400 metros, sintió la presencia de un gran felino, lo que lo llevó a correr y adentrarse más en la selva, perdiendo toda referencia.
Durante esa huida, perdió tanto su celular como la linterna. En los días subsiguientes, permaneció dando vueltas en la zona, sin poder encontrar un camino que lo retornara. Consciente de los peligros de la selva, indicó que por las noches buscaba refugio en las copas de los árboles para evitar potenciales ataques por parte de la fauna.
Desde la Policía de Misiones informaron que los médicos del Hospital de Colonia Delicia encontraron al hombre “lúcido y orientado en tiempo y espacio, aunque debilitado por la escasa alimentación.”
EMJ Corresponsal en Misiones










