Con esta decisión, el tribunal provincial reafirmó el fallo que previamente se había emitido en su contra, como informó el medio local Los Andes. La resolución, firmada por los jueces Omar Alejandro Palermo, Norma Llatser y Mario Daniel Adaro, desestimó el recurso extraordinario federal interpuesto por Refres Now.
Según consideraciones de la justicia, la solicitud formulada por la empresa fue considerada “improcedente en lo sustancial, al ser una cuestión de hecho regida por el derecho común y ajena a la vía extraordinaria”. El tribunal argumentó que “repitieron argumentos” que ya habían sido objeto de revisión en instancias anteriores y que “no existe cuestión federal” que justifique la presentación ante la Corte Suprema nacional.
De esta manera, la orden de pago se mantiene firme. Manaos está obligado a abonar un total de $807.676.293,72, monto que se determinó en la última sentencia emitida en febrero de este año y que se verá incrementado por los intereses generados hasta que se complete el pago.
El problema se origina en una demanda laboral por despido indirecto iniciada por un exempleado de Manaos, quien desempeñó funciones como distribuidor en Mendoza, San Juan y La Pampa entre 2013 y 2022. El trabajador argumentó irregularidades en la registración laboral, descuentos indebidos y maniobras elusivas relacionadas con la previsión social.
El conflicto comenzó cuando el exempleado alegó que su vínculo laboral, que había iniciado formalmente en 2015 aunque ya trabajaba para la firma desde octubre de 2013, estaba camuflado bajo contratos informales que no reflejaban su verdadera situación. En primera instancia, la Cámara Segunda del Trabajo de San Rafael, compuesta por Gonzalo Rivero, Mariana Carayol y Javier Castrillejo, había establecido una indemnización aproximada de $1.500 millones, desglosados en $227 millones de capital y más de $1.200 millones en intereses y costas. No obstante, tras apelar, Refres Now S.A. logró que la Suprema Corte redujera considerablemente los intereses aplicados, utilizando la tasa de préstamos personales del Banco Nación y tomando en cuenta el perfil económico del trabajador.
El fundador de Manaos, Orlando Canido, expresó en ese momento que “Ahora todo está en manos de un estudio jurídico”, calificando el fallo como “insólito y absolutamente fuera de contexto”. Además, cuestionó los criterios utilizados para calcular la indemnización: “No sé cuánto podía ganar como vendedor, no sé qué cuenta hacen para llegar a esas cifras”, afirmó. Sobre la relación laboral que condujo al juicio, Canido se cuestionó: “Quizás tenía tres provincias y le dejaron una, y por eso hizo juicio”. Fundada en 2004 por Orlando Canido, Manaos se ha convertido en un actor relevante en el mercado de bebidas.










