El incidente se produjo cuando Rocío Inostroza abordó un micro de larga distancia que la llevaba de Bariloche a Comodoro Rivadavia. Era de noche y, con el fin de descansar, se colocó la capucha, se puso los auriculares y se recostó. Sin embargo, una situación alarmante alteró su intento de relajarse.
Inicialmente, no había ningún pasajero a su lado, hasta que, en medio de la noche y cerca de Esquel, se despertó para encontrar a un hombre de 30 años sentado junto a ella, quien la observaba de forma insistente.
La joven recordó que trató de ignorarlo, pero al ver que su actitud no cambiaba, decidió enfrentarlo y pedirle que dejara de molestarla. Sin embargo, el sujeto ignoró su demanda y comenzó a gesticular hacia ella mientras se tocaba. “Me quedé en shock”, afirmó.
Rocío detalló cómo, al volver a abrir los ojos, se encontró con él masturbándose. “Ahí le digo ‘¿Qué hacés?’ y empiezo a gritar”, comentó en una entrevista con un medio local.
La joven lamentó que, a pesar de su intento por alertar a los choferes del micro, nadie respondió adecuadamente: “Le estoy contando lo que me pasó y aparece el tipo… y el chofer se pone a hablar con él como si no hubiera pasado nada. Eso fue lo que me dolió”.
No fue sino hasta que otro pasajero decidió intervenir, ofreciendo su ayuda, que Rocío pudo solicitar asistencia. Finalmente, al llegar a la Terminal de Ómnibus de Comodoro Rivadavia, logró comunicarse con el 911, lo que resultó en un operativo que llevó a la detención del hombre, quien enfrenta cargos por exhibiciones obscenas.










