Ernestina Pavlovsky, una argentina de 33 años, ha residido en Aspen, Estados Unidos, durante más de diez años. Sin embargo, su vida se alteró drásticamente a comienzos de agosto, cuando estaba a punto de abordar un vuelo en el aeropuerto internacional de Miami. En la puerta de embarque, fue rodeada por agentes encubiertos que la detuvieron bajo la custodia del ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos). Desde entonces, “Tina” Pavlovsky ha permanecido detenida durante tres semanas, sometida a varios traslados y enfrentando la inquietud de su novio y amigos, quienes han mencionado condiciones de hacinamiento, presencia de cucarachas y desconfianza en la alimentación que reciben. Según datos del ICE, su nombre completo es Ernestina Pavlovsky Nerone y actualmente se encuentra en el Centro de Procesamiento de Laredo, Texas. El 1° de septiembre está programada una audiencia, donde existe la posibilidad de que se disponga su deportación. La mujer, que ha vivido en el valle de Roaring Fork, un área del río Colorado, se desempeña como entrenadora personal y es una esquiadora sobresaliente. Fue detenida el 1° de agosto justo después de visitar a familiares en Miami, horas antes de regresar a Aspen, donde junto a su prometido, Cody Kosinski, estaban organizando su boda y formalizando trámites migratorios. Sus familiares enfatizan que “no tiene antecedentes penales, ingresó al país de manera legal y cumple con sus obligaciones fiscales”. No obstante, admiten que ha enfrentado dificultades para conseguir su estatus de residente. “Ha hecho todo lo posible por regularizar su situación, pero ha lidiado con un sistema extremadamente complicado que convierte el camino hacia la residencia legal en un proceso casi inalcanzable”, manifestaron en una campaña para recolectar fondos que le permitan abonar una fianza y contratar abogados. Los primeros días en detención los pasó en Miramar, y el 4 de agosto fue trasladada a Broward, en Deerfield Beach, Florida, antes de ser enviada a Laredo. Desde allí, mantiene comunicación con Kosinski y su amiga Mariah Lee, quienes han denunciado las condiciones del centro. “No confía en la comida que le ofrecen, por lo que opta por comprarla por su cuenta. Las duchas son comunitarias, con cámaras, y hay vigilancia constante por parte de los guardias”, comentó Kosinski. Por su parte, Lee expresó una de las preocupaciones de Pavlovsky: “Hay moho en todas partes, y las cucarachas y hormigas infestan el lugar donde las mujeres duermen”. Además, la detenida ha manifestado inquietudes sobre los baños que están al aire libre y la calidad del agua. Reencontrarse con su familia en Miami era un deseo que Pavlovsky ansiaba, ya que no los veía desde hacía años por el miedo a que no se le permitiera regresar a Estados Unidos. Su caso se produjo casi simultáneamente con el de Matías Pourrain, un futbolista argentino que fue liberado tras 20 días de detención. También se conoció recientemente el caso de Iliana Lick, una niñera argentina que fue detenida por el ICE el 11 de julio en el aeropuerto de Filadelfia y liberada el 7 de agosto.
Nº Edición: 98










