El encuentro, encabezado por el gobernador santafesino Maximiliano Pullaro, reunió a representantes de 43 grandes proyectos de inversión y proveedores de todo el país. También asistieron el ministro de Economía, Luis Caputo; el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei. Caputo calculó que las iniciativas bajo el régimen suman unos 210.000 millones de dólares y afirmó que las inversiones garantizan que el país “ya no va a tener problemas de tipo de cambio”.
Sin embargo, la minería concentró la atención de los paneles. El gobernador de San Juan, Marcelo Orrego, comenzó describiendo las características de su provincia: “Más del 83% de nuestro territorio son montañas”. A partir de allí expuso su postura. “El litio y el cobre son más que relevantes para mejorar el medio ambiente. Hoy hablar de minería es hablar de medio ambiente por el impacto de las energías renovables”, sostuvo.
Orrego destacó la necesidad de infraestructura. Dijo que San Juan pidió al gobierno nacional la jurisdicción sobre la ruta nacional 40 norte para impulsar su licitación y mencionó la emisión del primer bono internacional de la provincia, presentado en Gran Bretaña y Estados Unidos. No hubo críticas a la falta de obra pública nacional. Por el contrario, se elogió la transferencia de una ruta nacional que será reparada con recursos provinciales. Una situación similar se da en Santa Fe con la ruta A012, que conecta los puertos y es repavimentada con fondos de la provincia.
“San Juan nunca había emitido un bono. No había antecedentes ni reputación”, reconoció. La operación se concretó a una tasa del 9,5% y, de acuerdo con el mandatario, permitirá acceder a 650 millones de dólares para financiar obras como la ruta 20 y la autopista hasta Caucete. “Van a transitar por nuestras rutas 13 millones de camiones”, anticipó.
El gobernador también defendió la ley provincial de desarrollo minero, que establece incentivos, entre ellos beneficios en impuestos locales. “La ley no es restrictiva, sino progresiva, por ejemplo, con el empleo, para que sea en su mayoría de origen local”, explicó. Además, planteó que las empresas proveedoras tendrán que asociarse en UTE para competir. “El Estado tiene que generar las condiciones de negocios. Queremos una minería a largo plazo y que todos seamos parte”, dijo.
El catamarqueño Raúl Jalil, uno de los gobernadores peronistas más cercanos al Gobierno, llegó a Rosario tras la visita oficial del día anterior a su provincia. “Después de Carlos Menem, ningún presidente había visitado nuestra provincia”, recordó. Jalil presentó el RIGI como una herramienta federal.
“Las oportunidades que da la minería son impresionantes”, afirmó. También señaló que la pregunta que más escucha es si el rumbo se mantendrá. “La política de mantener las cuentas ordenadas va a seguir. Los gobernadores lo único que queremos es generar empleo”, aclaró. En respuesta a las críticas ambientales, agregó: “Una minera gasta menos agua que un country”. Según Jalil, las empresas “están cambiando la mentalidad” a partir del diálogo con los gobernadores, mientras que las comunidades cercanas a los proyectos mejoraron su calidad de vida y su educación.
El gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, se refirió a los antecedentes del sector. “La Argentina tiene un potencial minero desde hace muchos años y no lo desarrolló por falta de reglas claras”, señaló. Para el mandatario radical, la responsabilidad no fue de las provincias: “Si no se hizo minería en calidad y cantidad fue por las condiciones nacionales, no por las provinciales. Lo que faltaba era estabilidad macro”.
Cornejo resaltó que Mendoza aprobó 65 proyectos de exploración, algo que, a su entender, brinda seguridad jurídica. También anticipó que la provincia tendrá su primer proyecto de cobre en marcha a fines de 2027. “Todos estos proyectos dan una oportunidad a nuestras pymes, pero también nos obligan a integrarnos con empresas de otras provincias para mejorar los costos”, dijo, en un mensaje dirigido a los proveedores santafesinos.
El jujeño Carlos Sadir definió la minería como “un jugador importantísimo” para la economía de su provincia. Jujuy cuenta con dos proyectos de litio aprobados en el RIGI que, según el gobernador, permitirán triplicar la capacidad instalada. Sadir hizo hincapié en la función de los proveedores locales en emprendimientos ubicados a 4200 metros de altura y alejados de los centros urbanos. “Conocen el territorio y conocen a la gente del lugar. Si no atendemos eso no lo podríamos hacer”, afirmó.
Sadir fue el único que aludió explícitamente a las comunidades originarias. “Muchas de las áreas donde se desarrollan los proyectos mineros están en tierras indígenas. Ellos son los dueños de la tierra”, reconoció. Y añadió: “Si el desarrollo de la minería no se derrama sobre las poblaciones locales, es imposible”.
El secretario de Minería de la Nación, Luis Lucero, retomó un planteo de Jalil y definió al RIGI como “creador de federalismo”. Explicó que esto se debe tanto a que las provincias son propietarias de los recursos naturales como al interés internacional que despiertan. Informó que, desde agosto de 2024, la Argentina firmó acuerdos de cooperación con Alemania, Canadá, Francia, Emiratos Árabes Unidos, Corea del Sur, Japón y Estados Unidos.
Rosario fue seleccionada como sede por su entramado industrial ligado a la minería y los hidrocarburos, además del peso de su complejo portuario, desde donde ya se exporta litio de Salta. Más allá de los discursos, entre los empresarios presentes persistió una pregunta: cuánto de las inversiones anunciadas se convertirá en contratos concretos para una industria que atraviesa un año de demanda débil.










