Desde su cuenta oficial en redes sociales, ARCA confirmó que el mensaje era engañoso. “Te informamos que se trata de un mail apócrifo. ARCA no envía correos solicitando pagos ni datos personales”, afirmó la entidad. Este hecho no es aislado, ya que los casos de este tipo, conocidos como phishing, han aumentado en los últimos meses y buscan obtener información sensible de los ciudadanos haciéndose pasar por comunicaciones oficiales del gobierno.
El método de esta estafa es sencillo pero eficaz: los delincuentes crean un correo que imita de manera precisa la identidad visual de ARCA, incluyendo logotipo, colores institucionales y datos de contacto, para generar una apariencia de legitimidad. El objetivo es que el receptor no dude de la autenticidad del mensaje y actúe de acuerdo a las instrucciones que en él se indican.
El contenido del correo fraudulento informa que “la encomienda asociada al DNI se encuentra pendiente de regularización de aranceles aduaneros para continuar con su liberación operativa”. En un ejemplo al que se tuvo acceso, se detalla un monto total a abonar de $198.092, desglosado en varios conceptos: derechos de importación ($124.848), tasa de estadística ($27.424), IVA sobre importación ($26.218) y “otros recargos por almacenamiento y gestión” ($19.602).
Además de la solicitud de pago, el correo falso incluye una instrucción que representa la parte más peligrosa de la estafa: pide al destinatario que adjunte una foto o captura de su DNI, donde deberá ser visible toda la información personal, excepto el número de trámite, que debe estar cubierto por razones de seguridad. También establece un plazo de tres días hábiles para iniciar el proceso de regularización, buscando generar confianza mediante la aclaración de que “solo comparta el frente de su DNI en respuesta a este correo”.
Esta combinación de un pago y la entrega de información personal conforma una doble trampa: por un lado, se incurre en una estafa económica; por el otro, se obtienen datos que pueden ser utilizados para futuros fraudes de identidad o estafas.
El correo fraudulento está diseñado para resultar convincente. Utiliza el diseño oficial de ARCA, menciona el número de DNI del destinatario —información que los estafadores pueden haber obtenido de bases de datos filtradas— y apela a la urgencia para presionar a la víctima. El plazo de tres días y la advertencia sobre la “liberación operativa” de la encomienda buscan crear ansiedad y llevar a la persona a actuar sin verificar la autenticidad del mensaje.
Sin embargo, existen claves para identificar el engaño. ARCA ya había advertido sobre situaciones similares: los correos apócrifos provienen de direcciones que no corresponden a dominios oficiales del Estado, y el remitente de respuesta configurado en esos correos tampoco es una dirección institucional válida. Revisar esa información es un primer paso para detectar la estafa.
La entidad fue clara: no se debe responder a estos correos, hacer clic en enlaces ni descargar archivos adjuntos. “Todas las comunicaciones podés encontrarlas en tu Domicilio Fiscal Electrónico”, enfatizó ARCA en su comunicado público.
Además, se ha habilitado un canal específico para que quienes reciban este tipo de mensajes puedan reportarlos. “Ante cualquier sospecha sobre el origen o contenido de un correo electrónico solicitando información personal o invitando a acceder a un sitio web poco fiable, el mensaje puede ser reenviado a la dirección phishing@arca.gob.ar para su análisis posterior”, indicó la agencia. Reinvidicar el mensaje a esa dirección permitirá que el área técnica del organismo revise la estructura del correo, identifique los servidores de origen y adopte las medidas pertinentes.
La regla primordial que ARCA reitera en cada ocasión es la misma: el organismo nunca solicita pagos, datos personales ni la descarga de archivos a través de correos electrónicos. Cualquier comunicación que requiera tales acciones —sin importar cuán oficial aparente— debe considerarse sospechosa.
En este caso particular, el aspecto más revelador es la solicitud del DNI. Ninguna gestión aduanera legítima requiere que el contribuyente envíe una fotografía de su documento de identidad como respuesta a un correo. Este pedido es un indicativo suficiente para confirmar que el mensaje no proviene de ARCA.










