El cazador denunciado recientemente por la supuesta caza ilegal de aves protegidas en la laguna Setúbal compartió un video en el que desmintió las acusaciones en su contra, sostuvo que ha recibido amenazas y mencionó que ya fue contactado por la Justicia tras la denuncia interpuesta por el Gobierno de Santa Fe. El denunciado decidió hacer su defensa pública luego de la polémica generada por las imágenes y videos que circularon en redes sociales, así como por la investigación presentada por la organización ambientalista CEYDAS, que resultó en una denuncia penal del Ministerio de Ambiente y Cambio Climático de la provincia. “Hola, buenas noches, soy Espeche, Milton. Ya se enteraron que me escracharon. No soy ningún asesino, no estoy en contra de nadie. Está bien que por ahí hay cosas que no se debe hacer, pero bueno, no es que soy un asesino de personas ni nada”, afirmó al comienzo de su descargo en el video que fue distribuido por varios medios de la región. En su mensaje, explicó que la actividad de caza forma parte de una tradición familiar que ejerce desde pequeño. “Soy cazador de chiquito, cazo patos para consumo, para por ahí llegar a fin de mes, porque la economía sabemos que no estamos bien”, señaló. “Aparte ya saben dónde trabajo, ya hay muchas amenazas, (pero) no pasa nada, no soy un delincuente. No soy ningún asesino, soy un vago común y corriente que, bueno, hace cosas por ahí para sobrevivir”, continuó. Además, detalló que realiza diversos trabajos adicionales a su empleo principal. “Aparte de trabajar en el hospital, que ya saben, corto el pasto, hago changas, de todo un poco”, dijo. Este cazador, que en publicaciones de Facebook de hace una década se mostraba orgulloso de sus salidas de caza y pesca, también presentó disculpas a quienes se sintieron ofendidos por las imágenes que se hicieron públicas. “Ya sé que hay mucha gente en contra mía de la protección animal, está perfecto, pero bueno. Le pido mil disculpas, yo no lo hago por ser dañino”, manifestó. “No es que mato 500, 600 patos. Están equivocados, yo por ahí agarro 15, 20 y no más. Lo justo y necesario para comer, para vender, llegar un poquito a fin de mes y pagar un par de cuentitas. Pero no quiero hacerle mal a nadie”, enfatizó. Según el cazador, su actividad está relacionada con el sustento de su familia. “Repito, no soy ningún asesino, ningún matador de personas, nada, nada. Cazo para consumo y para llegar a fin de mes, ayudar a mi familia, soy el único que labura”, aseguró. En otro momento de su mensaje, mencionó que parte de lo que recolectaba al cazar iba destinado a ayudar a otras familias. “He cazado pato para llevar comida a muchas familias, me gusta decirlo, me gusta ayudar a las personas”, indicó. “Ya me llamó la Justicia, estoy a disposición de la Justicia para que se queden tranquilos, que afronto las consecuencias”, agregó. Este pronunciamiento se produce pocos días después de que el Ministerio de Ambiente y Cambio Climático de Santa Fe presentara una denuncia penal en su contra ante el Ministerio Público de la Acusación. La acción legal fue motivada por una investigación publicada por el Centro para el Estudio y Defensa de Aves Silvestres (CEYDAS), que sostuvo que el cazador publicaba en sus redes sociales fotografías y videos de cacerías realizadas en la laguna Setúbal. La organización hizo hincapié en su rol como “influencer de la caza ‘deportiva’” y acusó al cazador de matar ilegalmente especies protegidas de patos en la laguna Setúbal frente al mismo Ministerio de Ambiente y Cambio Climático. Entre las aves identificadas en las publicaciones se encontraban ejemplares de Pato Picazo, Pato Barcino, Pato Overo, Pato Cutirí, Pato de Collar, Pato Capuchino, Pato Gargantilla, Pato Cuchara, Sirirí Pampa, Sirirí Colorado y Pato Crestudo, todas especies protegidas por la normativa vigente. La investigación también aseguró que algunas capturas habrían sido realizadas fuera de temporada, en áreas afectadas por vedas, y mediante el uso de armas a repetición y PCP, cuya utilización está restringida por la legislación provincial. Según informaron medios locales, además de la denuncia penal presentada por el Gobierno provincial, el expediente podría dar lugar a una sanción administrativa de hasta $3.456.434,80, monto máximo estipulado por infracciones relacionadas con la fauna silvestre.
Nº Edición: 98










