Uno de los comentarios más incisivos provino de Romário, campeón mundial en Estados Unidos 1994. El exdelantero afirmó que la CBF “se precipitó” al renovar el contrato de Ancelotti sin esperar los resultados del Mundial, lo que limitó la posibilidad de evaluar su desempeño tras la competencia.
Tras la derrota por 2-1, Romário expresó su opinión sobre el rendimiento del equipo, manifestando que Brasil “mereció ser eliminado” dado el nivel exhibido durante el torneo. “Faltó actitud y faltó fútbol de verdad”, sentenció, destacando que la selección fue “pequeña” ante Noruega y no logró implementar el estilo de juego mítico que define a la selección brasileña.
El exgoleador también mencionó el penal fallido por Bruno Guimarães, cuando aún había esperanzas de revertir la situación. Sin embargo, no quiso responsabilizar únicamente al mediocampista: “El penal no va a devolvernos la clasificación. El problema fue mucho mayor que esa jugada”, aseguró.
Vanderlei Luxemburgo, quien también se expresó sobre el tema, acusó a Ancelotti de cometer múltiples errores durante el Mundial y advirtió que recibe un trato diferenciado por ser extranjero. “Si hubiera sido un entrenador brasileño, ya lo habrían destrozado. Pero como es extranjero, nadie dice nada”, señaló en una serie de videos en sus redes sociales.
Luxemburgo criticó la estrategia utilizada frente a Noruega, indicando que Brasil jugó con un temor inusual para su historia: “¿Cómo puede Brasil pasarse 90 minutos defendiendo contra Noruega? Brasil jugó con miedo”, cuestionó. Además, lamentó el escaso protagonismo de Neymar, subrayando que un entrenador tiene la responsabilidad de crear un sistema que maximice el rendimiento de su figura más destacada.
La cobertura de la prensa brasileña también fue severa con el técnico italiano. Un medio resumió el desencanto con un claro y contundente “El sueño del hexa se acabó una vez más”. Otro portal especializado, por su parte, consideró que la estrategia de Ancelotti “falló en un estilo que no se ajusta a la Seleção” y criticó los cambios realizados en el segundo tiempo, los cuales facilitaron la reacción de Noruega.
UOL se alineó con esta crítica, afirmando que Brasil presentó un estilo “pragmático”, incompatible con su tradición futbolística. Además, manifestó que entre las razones del fracaso se incluyen la inestabilidad en el ciclo mundialista, el exceso de jugadores veteranos, la debilidad del mediocampo y la insistencia en utilizar a Neymar a pesar de sus problemas físicos.
A su vez, un medio optó por mirar hacia el futuro, indicando que, tras esta eliminación, Ancelotti contará con cuatro años para formar un equipo que aspire al título en el Mundial de 2030. Brasil fue eliminado tras perder 2-1 con Noruega, que logró revertir el marcador gracias a un doblete de Erling Haaland. El gol de Neymar, de penal en el tiempo agregado, solo sirvió para embellecer el resultado final y exacerbar la espera de la Canarinha, que no conquista un Mundial desde 2002.










