El próximo vencimiento, programado para el 9 de julio, será abonado con recursos propios, según adelantó Furiase. En el transcurso de este año, el Gobierno está obligado a desembolsar un total de u$s 10.000 millones, que incluyen los u$s 4360 millones que se deberán abonar el miércoles, correspondientes a pagos a bonistas privados.
“Al 30 de junio, el Tesoro contaba con $ 7,2 billones depositados en su cuenta en pesos en el Banco Central y con cerca de u$s 3920 millones en su cuenta de moneda extranjera. Este último monto permite cubrir alrededor del 90% de los pagos de capital e intereses de Globales y Bonares previstos para el 9 de julio”, explicó Solana Cucher, economista de Portfolio Personal de Inversiones.
El 10% restante podría ser financiación obtenida con los pesos de la cuenta del Tesoro en el Central.
El anuncio del programa estará liderado por el ministro de Economía, Luis Caputo, acompañado por el viceministro José Luis Daza y el secretario de Finanzas, Federico Furiase. El enfoque principal será el financiamiento para el año 2027. En 2024, el Gobierno deberá cumplir con pagos por un total de u$s 9000 millones a los bonistas. Para asegurar estos pagos, se han utilizado garantías proporcionadas por instituciones como el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para gestionar préstamos directos de bancos internacionales. El detalle de este programa se conocerá el próximo lunes.
“Este programa financiero es conservador en cuanto a las proyecciones de colocaciones y fuentes de financiamiento. Se está estructurando un colchón que nos permitirá afrontar 2027 con holgura, gracias a las reservas que se irán acumulando a lo largo de 2026. Se presentará una hoja de ruta sobre cómo el equipo económico planea manejar esta situación”, aseguró Furiase.
El funcionario también añadió que el programa demostrará que 2027 será un año menos complejo en términos de deuda, gracias a las garantías establecidas por los colchones que se están creando actualmente.
Referente a las opciones de financiamiento del programa, el representante del Ministerio comentó: “Existen fuentes de financiamiento alternativas que podrían considerarse, pero no serán incorporadas como supuestos en el programa inicial; las utilizaremos solo si las condiciones lo permiten”.
Felipe Núñez, asesor del Ministerio, amplió la expectativa del mercado sobre cuándo el país emitirá deuda en mercados internacionales. “No estamos saliendo al mercado internacional porque es una opción, no una obligación. Nuestra prioridad es financiar al Tesoro a la tasa más baja posible. El endeudamiento en moneda extranjera es una alternativa; en este momento, preferimos financiarnos a tasas más competitivas”, explicó Núñez.
Para 2027, los vencimientos totales ascienden a u$s 23.400 millones, de los cuales u$s 15.000 millones corresponden a capital y u$s 8300 millones a pago de intereses, exigibles de inmediato. Estos vencimientos se dividen entre u$s 10.000 millones en bonos públicos, u$s 6500 millones en pagos al FMI, u$s 5400 millones en BOPREAL (monto que podría disminuir, ya que el bono puede utilizarse para pagar impuestos) y u$s 2100 millones del AO27, bono emitido por el Tesoro para obtener dólares en el mercado local.
“Nuestras proyecciones indican que en 2027 la brecha de financiamiento del Tesoro (diferencia entre usos y fuentes) sería de aproximadamente u$s 13.000 millones, suponiendo que se concretara un préstamo garantizado de u$s 5000 millones. Este será el verdadero desafío del programa financiero. Estimamos que el Tesoro podría conseguir alrededor de u$s 5000 millones en el mercado local, contribuyendo a reducir la necesidad de financiamiento a unos u$s 8000 millones. Este remanente probablemente deberá ser cubierto mediante una combinación de financiamiento en mercados internacionales, desembolsos de organismos multilaterales y, en última instancia, usando reservas si fuera necesario. El anuncio del lunes debería ofrecer más claridad sobre cómo planea el Gobierno abordar esta cuestión”, añadió Cucher.
Furiase también destacó que el 40% de la deuda en pesos tiene vencimientos programados después de octubre de 2027.
“La presentación de las fuentes de financiamiento para los próximos 18 meses debería aclarar las dudas sobre la capacidad de pago de los compromisos externos y facilitar una mayor compresión en los rendimientos”, comentaron desde el equipo de investigación de Puente.










