Esta propuesta busca instalar la ducha al mismo nivel que el piso del baño, eliminando así cualquier barrera física. El agua se evacúa a través de una inclinación cuidadosamente diseñada hacia un desagüe o una canaleta lineal, de modo que el piso funcione como una superficie continua.
Aunque el concepto no es novedoso, ha cobrado nueva relevancia en las reformas más recientes. Expertos en arquitectura e interiorismo subrayan que este diseño permite crear baños que se perciben más amplios, iluminados y sencillos de mantener.
La ducha italiana, o walk-in shower, se define por estar al ras del suelo y prescindir de escalones, puertas y barreras convencionales. En su versión más abierta, no presenta mampara ni panel de vidrio.
Una de las ventajas más significativas de esta opción radica en el mantenimiento. Al eliminar los perfiles, rieles, bisagras y grandes superficies de cristal, se reducen los espacios donde tienden a acumularse jabón, humedad y sarro.
Adicionalmente, al homogeneizar el revestimiento en todo el entorno, la ducha se integra al baño, ofreciendo una sensación de mayor amplitud, lo cual resulta especialmente beneficioso en espacios reducidos.
La arquitecta española Belén García, del estudio Ubicca, indicó que se observa una tendencia a minimizar el uso de mamparas. Entre las alternativas, mencionó las duchas walk-in, que se caracterizan por su diseño abierto. Según la experta, esta opción proporciona amplitud y continuidad visual, además de facilitar la limpieza.
Otra profesional que respalda esta tendencia es Núria Selva Villaronga, arquitecta y fundadora de NSV Studio. En un análisis sobre las tendencias para 2026, destacó que las duchas a ras de suelo, abiertas y con un estilo parecido a los spas, seguirán en ascenso.
El ahorro más evidente se manifiesta en la eliminación de la necesidad de adquirir e instalar mamparas, con sus respectivos vidrios, perfiles, herrajes, puertas o mecanismos de apertura.
Sin embargo, es importante aclarar que una ducha italiana no siempre resulta más económica si se construye desde cero. La impermeabilización, la adaptación del piso, el desagüe y la pendiente requieren una ejecución precisa que puede incrementar el costo total del proyecto.
Por este motivo, el ahorro se hace evidente al comparar una reforma que ya incluya una ducha fija con la posterior incorporación de una mampara de vidrio.
Aun así, si bien la alternativa puede resultar atractiva, no se debe implementar sin una planificación adecuada. Antes de llevar a cabo la obra, se recomienda revisar:
Una guía especializada en reformas publicada en 2026 también plantea que una ducha completamente abierta demanda un cuidado especial en términos de impermeabilización y pendiente, dado que ya no existe un cristal que limite las salpicaduras.










