El diagnóstico que motivó la cirugía es un “cistoadenoma parotídeo bilateral”, de acuerdo con la información proporcionada por el hospital.
Las glándulas parótidas son dos en total, situadas frente a las orejas, una a cada lado de la cara, y su función principal es producir saliva, lo cual es esencial para la masticación y digestión de los alimentos.
Según datos de la Asociación Argentina de Oncología Clínica (AAOC), estos tumores son relativamente raros, representando menos del 2% de los casos de tumores en glándulas salivales.
La Mayo Clinic define estos tumores como “proliferaciones de células” en la región de las parótidas. En el caso de los tumores benignos, las cirugías suelen ser programadas, como enfatizó Máximo Kirchner al referirse a su situación.
“Hay muchas glándulas salivales en los labios, las mejillas, la boca y la garganta. En cualquiera de estas glándulas pueden producirse proliferaciones de células, llamadas tumores. Las glándulas parótidas son la ubicación más común de los tumores de las glándulas salivales”, explica la web de Mayo Clinic.
La gran mayoría de los tumores en las parótidas son benignos, mientras que algunos pueden ser malignos, lo que puede derivar en cáncer de glándula parótida.
¿Qué manifestaciones presentan estos tumores? Generalmente generan hinchazón en la cara o la mandíbula, y pueden provocar dificultades para tragar o pérdida de movimiento facial.
Los otorrinolaringólogos, médicos especializados en trastornos de oídos, nariz y garganta, son los encargados de diagnosticar y tratar los tumores en las glándulas parótidas.









