El texto fue enviado por el Ejecutivo en la noche del martes, justo antes del plazo establecido por la Ley de Administración Financiera, que estipula que el proyecto debe ser presentado en el Congreso antes del 15 de septiembre del año previo al que regirá, junto con un mensaje que detalle los objetivos a alcanzar y la metodología utilizada para las estimaciones.
Desde La Libertad Avanza se confirmó que el debate comenzará en la comisión de Presupuesto, presidida por el libertario Alberto “Bertie” Benegas Lynch. Antes de eso, se buscará cerrar los capítulos pendientes sobre Endeudamiento y Discapacidad, que tienen un cronograma hasta finales de septiembre: los dictámenes de ambos temas deben ser firmados entre el 23 y 29 del mes. Si se logran acuerdos, podrían llevar a cabo una sesión el 30.
Una vez finalizados esos debates, se dará paso a la discusión del Presupuesto, que se calcula tomará al menos un mes, sumando las exposiciones y los intercambios de ideas entre los legisladores.
En su primer año de gestión, el Presidente presentó personalmente el proyecto de manera inusual en un evento nocturno en el Congreso, mientras que el segundo año lo hizo mediante una cadena nacional. Esta vez, no se ha programado ninguna actividad especial.
Hasta la gestión de Javier Milei, era común que el ministro de Economía acudiera a presentar el Presupuesto. Sin embargo, Luis Caputo no lo ha hecho; su última aparición en el Congreso data de 2018, cuando era funcionario de Finanzas de Mauricio Macri, momento en el que una situación similar culminó en un escándalo.
Por ello, se prevé que el secretario de Hacienda, Carlos Guberman, y el secretario de Finanzas, Federico Furiase, acompañados de otros funcionarios, defiendan el contenido del proyecto, y posteriormente cada área gubernamental explique el apartado correspondiente.
Los legisladores que responden a gobernadores analizarán detenidamente las cuestiones relacionadas con obras públicas y las deudas de las cajas previsionales no transferidas, así como los subsidios prometidos para las Zonas Cálidas a cambio de su apoyo en la votación por las Zonas Frías.
La oposición, por su parte, centrará su atención en las partidas para jubilaciones, discapacidad y universidades.
Según los lineamientos principales del Presupuesto, se prevé un crecimiento del PBI del 4% anual, una inflación del 18% interanual y un tipo de cambio de $1.847,6 para diciembre del próximo año, lo cual representa un aumento del 15% respecto al tipo de cambio de $1.600 proyectado para el cierre de 2026.
El Presupuesto 2026 había anticipado un crecimiento del 5% y una inflación del 10,1% para este año, proyecciones que quedaron por debajo de la realidad actual. Ahora, la cartera de Luis Caputo proyecta una inflación del 29% y un crecimiento del 3% para 2026.
Este Presupuesto 2026 fue el primero que Milei logró aprobar en el Congreso tras dos años de gestión, en los cuales el oficialismo se vio obligado a utilizar prórrogas del presupuesto de 2023, redactado durante el mandato de Sergio Massa como ministro de Economía.
En 2024, ante la negativa de realizar modificaciones, el Gobierno suspendió el debate en comisión que en ese momento presidía José Luis Espert. En diciembre de 2025, la administración de Milei obtuvo la aprobación de su primer Presupuesto, aunque este fue afectado por la caída completa del capítulo 11, el cual derogaba la Ley de Financiamiento Universitario y Discapacidad.










