Durante su presentación, Milei destacó que ‘la inflación retorna a su sendero descendente’, atribuyéndolo al ‘trabajo previo’ realizado por su gobierno. ‘Si no hubiéramos hecho el ajuste más grande de la historia, hoy la historia sería otra. Y todo esto lo logramos sin una confiscación, sin un Plan Bonex, sin devaluar ni violentar los derechos de propiedad privada, y recomponiendo tarifas’, acentuó.
El presidente también expuso su plan fiscal, afirmando que ‘a la suba de la recaudación le seguirán bajas de impuestos y una reducción progresiva en el tamaño del Estado’. Anticipó, asimismo, una ‘campaña de miedo’ por parte de la oposición antes de los comicios, explicando que ‘la gente suele ser adversa al riesgo y quiere tener la posibilidad de acceder a seguros para cubrirse ante eventualidades’.
Milei delineó su enfoque en la necesidad de reducir impuestos, prometiendo ‘menos impuestos y crecer más’. Sostuvo que el estado debe actuar como proveedor de servicios esenciales, aunque admitió que ‘un prestador de seguros tiende a fallar cuando más se lo precisa’. En este contexto, destacó que la pandemia fue un claro ejemplo de la ineficiencia del sistema de salud pública.
En una analogía cinematográfica, comparó el kirchnerismo con la película ‘Monsters Inc’, afirmando: ‘Al monstruo K ya no le tenemos miedo’. Agregó que ‘el día que le saquemos la careta a los monstruos corporativistas, la Argentina va a ser grande nuevamente’. Defendió su modelo económico al declarar que ‘estamos creciendo, está bajando la inflación y bajamos casi 14 millones de personas de la pobreza’.
Sin embargo, enfatizó que ‘no nos conformamos con eso’. Explicó que la estabilidad económica debe estar acompañada por un crecimiento que libere las fuerzas productivas del país, con el fin de que ‘Argentina vuelva a ser protagonista en el mercado mundial después de un siglo de decadencia’.
Mirando hacia atrás, Milei señaló que la historia de Argentina no se debió a mala suerte, sino a ‘pésimos gobernantes’, y aseguró: ‘Nosotros decidimos hacer lo que corresponde’. Resaltó los logros económicos recientes, afirmando que ‘claramente los resultados nos están acompañando’ y proyectando un futuro aún más positivo.
Se adentró en la identificación de ‘tres mecanismos de destrucción de la riqueza y el crecimiento’, siendo la inflación el ‘impuesto más regresivo’, seguido de regulaciones restrictivas y la presión impositiva. ‘Si el retorno de una inversión se lo lleva el Estado en lugar de su legítimo dueño, la inversión no ocurre’, argumentó, sugiriendo que esta es una cuestión central para el crecimiento económico.
Milei destacó los ’15 mil reformas realizadas’ en su gestión, como la ley de modernización laboral y el RIGI, subrayando que ‘en dos años y medio hicimos más que 100 años de historia argentina’. Confiado, auguró que ‘Argentina no va a crecer al 4 o 5%, va a crecer a tasas del 7%’ y que, si se mantienen las políticas actuales, ‘se vienen los mejores años de la economía argentina en más de 100 años’. En su cierre, concluyó: ‘La transformación recién comienza. Con mucho esfuerzo hemos atravesado la tormenta. Ahora nos esperan los mejores 30 años de la historia argentina.’










