Durante una reciente entrevista, el economista cuestionó la validez de utilizar fórmulas matemáticas para determinar un “dólar de equilibrio”, señalando que “eso es aritmética y no economía”. Resaltó que actualmente hay una flotación en el tipo de cambio y que el dólar no ha llegado cerca de la banda superior en meses.
De Pablo también rechazó las afirmaciones sobre un límite en el valor de la divisa, afirmando con claridad: “No hay techo, punto”. En su opinión, la oferta y demanda privada son las que prevalecen en este momento, mientras que el Banco Central aprovecha las circunstancias cambiarias para aumentar sus reservas.
A continuación, De Pablo se dirigió a quienes piden un aumento en el precio del dólar como forma de aumentar la competitividad. Refiriéndose a un posible valor de $ 5000, fue contundente: “No sueñes”. Para el especialista, creer que una devaluación masiva solucionaría los problemas de las empresas es un error que no toma en cuenta las repercusiones secundarias. “No tendrías ese problema, tendrías otros problemas. No hay nada gratis en economía”, enfatizó.
“Hoy, no hay nada que se asemeje a un salto devaluatorio que solucione los problemas de quienes están en dificultades”, añadió De Pablo, quien también instó a los empresarios a abordar los problemas de manera directa.
En cuanto al futuro, De Pablo anticipa un escenario de “dólar bajo permanente” gracias a los resultados obtenidos en Vaca Muerta y la minería. “Actualmente, existe un superávit comercial notable y la cuestión es qué hacer al respecto. Quien se sienta afectado debería diagnosticar adecuadamente qué está fuera de su control, además de lo que debe solucionar dentro de su empresa”, concluyó.
El economista también tocó el tema de la morosidad en los créditos familiares, advertencia que considera un indicio preocupante para el sistema financiero.
Durante una charla en el auditorio Las Camelias, recomendó una estrategia de “almacenero”: si los ingresos disminuyen, es necesario ajustar los gastos en lugar de recurrir a financiamiento adicional. Para De Pablo, endeudarse en tiempos inciertos solo complica más las cosas.
Aprovechó la ocasión para hacer un llamado enérgico contra contraer nuevas deudas: “No te endeudes, no importa lo que pase”. Además, comentó que las tasas de interés, incluyendo las de tarjetas de crédito y financiamiento informal, son de las más altas a nivel mundial.
En relación con la deuda hipotecaria, De Pablo desmitificó el miedo a la ejecución inmediata, afirmando que lo que menos desea una entidad financiera es quedarse con una propiedad. “No quiere que vayas con las llaves y digas ‘tomá’, esa es la base de la renegociación y se verá” sobre la postura de los bancos.










