‘Lo liberaron por un fallo en el procedimiento. No es inocente’, declaró Milei en una entrevista, al referirse a la anulación de las condenas del líder del PT en relación con el caso Lava Jato. El jefe de Estado desestimó las quejas de la diplomacia brasileña —que incluyeron la convocatoria a consultas del embajador Julio Bitelli— y redobló la apuesta: ‘Agresivo es que alguien robe. Es mucho más leve decirle ladrón al ladrón que el acto de robar’.
Para Milei, la escalada de tensiones no obedece a un estallido personal, sino a lo que considera una injerencia en el ámbito político regional. ‘Si hay alguien que interfiere políticamente es Lula, contaminando con las ideas inmundas del socialismo’, argumentó.
Esta postura representa un quiebre con la habitual ‘paciencia estratégica’ que ha caracterizado la relación con Brasil. Mientras el Palacio de Itamaraty califica la situación como un hecho ‘sin precedentes’, Milei minimiza el impacto político de sus declaraciones y sostiene que sus palabras son ‘verdades’ en respuesta a los insultos que, según él, ha recibido de otros líderes como Pedro Sánchez o Gustavo Petro.
Más allá de la confrontación externa, el presidente utilizó la entrevista para dirigirse al mercado y al sector empresarial. Defendió la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, considerándola como la herramienta definitiva para ‘extirpar la inflación’.
El mandatario subrayó que la reforma legislativa impedirá la emisión monetaria para financiar al Tesoro. ‘No se podrá falsificar dinero. Es un delito’, destacó.
Milei afirmó que la economía está mostrando señales de recuperación en sectores clave. ‘La construcción está comenzando a reactivarse. Las exportaciones alcanzan su máximo histórico y crecen cinco veces más que el PBI’, enumeró, proyectando un escenario en el que la inflación mayorista convergería hacia el 0%.
En términos de negocios e inversiones, vinculado el crecimiento federal a la adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), apuntó contra el gobernador Axel Kicillof de la provincia de Buenos Aires. ‘Todas las provincias que adhirieron al RIGI han crecido. Los únicos que no lo hicieron son La Rioja y Buenos Aires, porque tienen un comunista de gobernador’, aseguró. Según el Presidente, la resistencia de ciertos sectores políticos a las reformas estructurales es lo que dificulta una salida más veloz de la recesión.
Finalmente, Milei defendió la viabilidad de su plan fiscal ante lo que denominó ‘intentos de desestabilización’: ‘Resistimos una corrida equivalente a 70.000 millones de dólares y logramos mantener el equilibrio fiscal a pesar de los 40 proyectos de la oposición que intentan romperlo’.










