Con más de 20 años de actividad, la compañía abastece de exhibidores y estanterías a grandes firmas como Arcor, PepsiCo, Quilmes y Grupo Peñaflor. Sin embargo, la contracción del consumo redujo los encargos de sus principales clientes, mientras que el ingreso de productos asiáticos a precios inferiores a los costos locales profundizó sus problemas de competitividad.
La situación también afectó a los trabajadores. Durante julio se registraron reclamos por demoras en el pago de salarios, aguinaldos impagos e incumplimientos de obligaciones laborales. La Unión Obrera Metalúrgica intervino ante el agravamiento del conflicto.
Según la documentación judicial, la compañía posee activos por apenas 5.383 millones de pesos, frente a pasivos superiores a 13.000 millones. Además, registra 427 cheques rechazados por 2.447 millones.
La fabricante pertenece a Libson Group, el mismo conglomerado que en febrero cerró la fábrica de heladeras Neba, en Catamarca, con 56 trabajadores afectados, luego de otras 34 desvinculaciones.










