“La economía no va a ser muy diferente de lo que es hoy. Ese es un buen escenario para el Gobierno, porque no es una economía que va a llegar en crisis a las elecciones”, argumentó. No obstante, también advirtió que la reelección del oficialismo no está asegurada: “Obviamente va a haber tensiones, va a haber preocupaciones”, agregó. Marull señaló que el respaldo actual del Gobierno se sitúa en un 40%.
El analista relacionó esta competitividad con aquellos sectores que enfrentan rezagos. “Con esta economía a dos velocidades, si los sectores recesivos se mantienen estables y no caen en crisis, parece que habrá cierta estabilidad”, afirmó.
Detalló que el valor del dólar en 2027 dependerá directamente del resultado electoral. “Uno puede imaginar un dólar con Kicillof y otro con Milei, y un riesgo país diferente en cada caso”, explicó. En este sentido, advirtió: “Si uno se equivoca y la economía comienza a deteriorarse y entra en crisis, la probabilidad de Kicillof aumentará y el dólar seguirá subiendo”.
Consultado sobre si la recuperación de la actividad económica es suficiente para mitigar el riesgo político, Marull respondió negativamente. “No alcanza, pero el riesgo político estará presente durante todo el año que viene”, señaló.
Al analizar el reciente aumento del riesgo país, Marull atribuyó parte de esta situación al contexto internacional, aunque hizo hincapié en las noticias locales que impactaron en el mercado. Aseguró que los indicadores de actividad de los últimos meses no habían sido apropiadamente integrados por el mercado financiero.
“Creo que hubo un reacople entre el mercado financiero, el precio de los bonos y de las acciones con una actividad que venía más floja”, argumentó.
Marull también minimizó el impacto del EMAE de julio, un dato que generó inquietud, afirmando que ya era conocido desde hacía dos meses. “Ese dato ya se sabía, es viejo”, concluyó.
De cara al futuro, anticipó mejoras en los próximos indicadores de actividad. Si bien reconoció que agosto fue un mes débil, proyectó que septiembre mostrará una leve mejoría. También se espera un ligero aumento en la recaudación.
“La inflación se mantuvo estable, el dólar también y las tasas de interés no variaron significativamente”, enumeró. En cuanto a la inflación, Marull anticipó un registro de entre 1,8% y 1,9%, aunque admitió que podría haber “algún rebote” en septiembre, aunque “sin motivo de preocupación”.










