La aeronave, un Bell 412EP con matrícula LV-KGR, había sido contratada por la Agencia Federal de Emergencias para llevar a cabo esta capacitación en relación con el Sistema Nacional de Manejo del Fuego, antes de dirigirse a la provincia de San Luis.
De acuerdo con fuentes oficiales, el helicóptero perdió contacto a las 10:26, lo que dio inicio a un operativo de búsqueda y rescate en una de las zonas más inaccesibles del parque.
El helicóptero, operado por la empresa JasFly S.A., había partido de la ciudad de San Juan con personal especializado y funcionarios que se dirigían a Valle Fértil para llevar a cabo un entrenamiento y coordinación en situaciones de emergencias. Desde que se notificó la pérdida de contacto y que la aeronave no llegó a su destino, se organizó un gran despliegue con equipos de rescate, efectivos de la Policía provincial, personal de Protección Civil, Gendarmería Nacional y brigadistas para localizar el sitio del accidente.
El operativo presentó múltiples desafíos, dado que el acceso al área es especialmente complicado, lo que obligó a los rescatistas a avanzar en cuatriciclos y a pie durante varios kilómetros.
La identificación de la aeronave fue posible gracias a otra tripulación aérea que, al sobrevolar la zona, avistó los restos del helicóptero a aproximadamente 20 metros por debajo del nivel del suelo, en el sector norte del parque. Según el director del parque, la llegada del helicóptero estaba prevista para la mañana, y la alerta se activó cuando se recibió un aviso de uno de los otros helicópteros involucrados en la actividad. “De repente nos llamaron diciendo que había una alerta de uno de los helicópteros que venían a hacer las maniobras porque había caído en la parte norte del Parque Ischigualasto”, indicó el director.
Entre las víctimas se encontraba el subjefe de la Policía de San Juan, con más de treinta años de trayectoria en la fuerza provincial. Proveniente de Chimbas, desempeñó diversas funciones en distintas comisarías y ocupó roles clave en la Subsecretaría de Control de Gestión y la Tesorería de la Policía, áreas que exigen un alto nivel de responsabilidad.
Designado subjefe en marzo de 2026, fue elegido por su experiencia y la confianza depositada en su figura dentro de la policía. A lo largo de su carrera, trabajó en varias comisarías y participó en divisiones críticas como Seguridad Personal y la Brigada de Investigaciones, contribuyendo a la brigada de la UFI Delitos Especiales del Poder Judicial de la provincia.
Otra de las víctimas era el jefe de Bomberos de la Policía de San Juan. Nacido en Jáchal, fue la máxima autoridad del Destacamento N°2 de Bomberos en Jáchal antes de asumir la jefatura provincial. Su trayectoria incluyó la dirección de operativos de emergencia y la coordinación de capacitaciones en respuesta a siniestros y catástrofes.
El director de Protección Civil de San Juan, quien ocupaba su cargo desde febrero de 2023, había tenido una dilatada carrera de 30 años en la Policía provincial, destacando su liderazgo en el cuerpo de bomberos. Tras su retiro en diciembre de 2022, asumió la responsabilidad de coordinar la respuesta ante emergencias en la provincia, utilizando su experiencia para gestionar crisis y desastres con eficacia.
Otra víctima era el subjefe de Bomberos de la Policía, que formaba parte del equipo de mando y se encargaba de la coordinación de operativos y capacitaciones, diseñando estrategias de respuesta a incendios.
El coordinador regional de la Agencia Federal de Emergencias y del Servicio Nacional de Manejo del Fuego también se encontraba a bordo. Originario de Córdoba, había asumido su rol en la Región Centro del SNMF en febrero de 2024, encargado de la logística y coordinación de medios aéreos en el combate de incendios.
Una de las víctimas, también de Córdoba, era el jefe de la Brigada Nacional NEA del Servicio Nacional de Manejo del Fuego, encargado de impartir capacitación sobre incendios forestales, incluyendo módulos teóricos y prácticos para el personal de seguridad y bomberos de la provincia.
Por último, el piloto de la empresa JasFly S.A., originario de Buenos Aires, conducía la aeronave siniestrada y era responsable de la operación y traslado del equipo en el marco de las actividades de capacitación.
Las identidades y trayectorias de los ocupantes reflejan el compromiso y la experiencia de aquellos que desempeñan roles críticos en la gestión de emergencias en la provincia y en el país. Este accidente representa una pérdida considerable para los equipos responsables de la respuesta a catástrofes, en un contexto que busca fortalecer las capacidades para combatir incendios forestales.










