“Hoy mis nietas se encuentran sin su mamá”, lamentó María, visiblemente afectada, mientras conversaba con un medio desde la entrada de la casa velatoria. Además, avanzó en su intención de hacerse cargo de las dos nenas, de 1 y 6 años, para que vivan con ella en Buenos Aires.
María reside a 400 kilómetros del lugar del crimen, junto a uno de sus hijos, de 13 años, quien juega al fútbol. En esta nueva etapa, espera también cuidar a las dos pequeñas que han quedado sin madre: “Quiero darles un buen hogar, como crié a mi hija, con fuerza y educación”.
“Ayer a la noche, E., que tiene seis años pero es muy madura, me decía: ‘Abuelita, a mi mamá la mataron'”, recordó. “No hay consuelo. Hay que hacerse fuerte. Siempre he sido el pilar de la familia, y si me derrumbo, se derrumba todo”.
Asimismo, manifestó que “las nenas tienen los ojos de mi hija, mi única hija mujer” y subrayó su deseo de que continúen en contacto con sus familias paternas.
En otro orden, María expresó su profunda frustración por la actuación de la Policía tras la desaparición de su hija, afirmando que tuvieron que presentarse en varias comisarías antes de que les tomaran la denuncia por la desaparición de Mailén. Según indicaron fuentes policiales, la denuncia se formalizó en la madrugada del domingo en la Comisaría 16, poco antes de que se encontrara el cuerpo, y todo quedó registrado por las cámaras de seguridad de dicha sede.
De acuerdo con la familia, ellos fueron quienes hallaron el cuerpo de Mailén, cubierto por una frazada en la playa, y también quienes descubrieron a dos hombres quemando la ropa de la joven en un tacho de basura.
María cuestionó el hecho de no haber podido ver el cuerpo de su hija y señaló que, tras hablar con el fiscal el domingo para hacer su declaración, no recibió más información. “Recién hoy puedo ver el cuerpo de mi hija”, afirmó en referencia al velorio.
Además, pidió que no cierren el ataúd, ya que “es la última vez que voy a verla”, y reveló algunos detalles sobre el estado del cuerpo: “Tiene el tabique quebrado, está hinchada y tiene rajaduras en la cabeza, como si le hubiesen pegado con un pedazo de madera”.
La madre añadió que hay un tercer implicado en el caso que quedó en libertad y planteó sus dudas respecto a un joven llamado Valentín, quien supuestamente habría trasladado a Mailén en su auto hasta la playa donde ocurrió el asesinato. “Ahora tiene abogado y dice que era el novio, pero, ¿por qué no apareció cuando la estábamos buscando?”, interrogó.










