Según Nejamkis, el contexto económico actual tiene un impacto directo en las encuestas. Resaltó que las expectativas del Gobierno de atravesar años “dulces” no coinciden con la percepción de la ciudadanía. “Es difícil hablarle a una sociedad que está con el ánimo caído porque sus expectativas no se cumplen”, observó, indicando que el pesimismo social dificulta el diálogo efectivo del Gobierno.
A esta problemática se suma la discrepancia entre los anuncios realizados y los resultados reales. Nejamkis utilizó una metáfora para ilustrar esta situación: mencionó que hay momentos en que se da la impresión de “comerse el asado antes de ponerlo en la parrilla”. Este concepto lo aplicó a la situación de Malvinas, donde enfatizó que, a pesar de ciertas declaraciones presidenciales y algunos indicios internacionales, todavía “se navega en incertidumbre” sin anuncios concretos de fondo.
A pesar de estas adversidades, el director de la consultora aseguró que el oficialismo se encuentra en una posición competitiva de cara a las elecciones. Recordó que persisten preferencias estables en la sociedad argentina, y el panorama actual revela un respaldo dividido en tercios: un 35% del electorado orientado hacia el peronismo y otro 35% que apoya firme a Javier Milei.
El mayor riesgo para el Gobierno, sin embargo, radica en la posibilidad de un duelo electoral directo. “El tablero de luces rojas le dice al Presidente: ojo si hay que ir a una segunda vuelta”, advirtió el analista. Este riesgo se debe a la alta imagen negativa que reflejan las encuestas, un elemento que podría dejar al oficialismo vulnerable en una contienda de balotaje ante una mayoría inclinada a votar por la oposición.
El resultado de dicha contienda dependería del electorado del centro, un sector que no se encuentra inmerso en la polarización y que actúa con pragmatismo en su decisión de voto. En este contexto, Nejamkis desafió una creencia común dentro de ciertos sectores: “Creer que para esos votantes Kicillof es más monstruo que Milei, es un prejuicio”.
Precisamente, Nejamkis subrayó que el gobernador bonaerense es quien actualmente goza de la mejor imagen dentro del diverso bloque opositor y que muestra una clara aspiración a candidatarse. Considerado como el representante más genuino del kirchnerismo, se erige como el contrapeso natural del modelo de La Libertad Avanza.
Esta dinámica es incentivada por el propio oficialismo, que busca proactivamente la confrontación con Kicillof, ya que ante la debilidad de ir a una segunda vuelta, competir contra un rival que también sufre un elevado índice de rechazo social podría equilibrar las posibilidades del Gobierno. Según el consultor, este escenario beneficia a ambas partes.
Finalmente, al abordar la posible candidatura de Patricia Bullrich, el experto aseveró que su viabilidad depende en gran medida de lo que ocurra con la economía. “Hay que observar el andarivel económico para evaluar qué posibilidades puede tener Bullrich. Si se agrava una tendencia negativa que impacte en la imagen del Presidente, se abriría espacio para que surja una alternativa en el mismo espectro que él. Pero hoy no estamos en ese punto”, concluyó.










