Este retroceso interrumpe la tendencia positiva observada en julio, cuando el consumo había crecido un 2 por ciento interanual. La entidad destacó que la serie se mantiene desde finales de 2024 en cifras relativamente bajas en la comparación histórica, ubicándose en agosto un 2,1 por ciento por debajo del máximo registrado a principios de 2025.
La caída en el consumo se produjo a pesar de una desaceleración en la inflación, que en agosto se situó en un aumento del 1,7 por ciento, inferior al 2,1 por ciento de julio, mientras que la variación interanual se mantuvo en 33,5 por ciento.
Los resultados fueron desiguales entre los diferentes sectores. Transporte y vehículos reportaron la mayor disminución, con una baja del 11,4 por ciento interanual; dentro de este rubro, el patentamiento de automóviles sufrió una contracción del 18,6 por ciento. Por otro lado, el sector de recreación y cultura también vio un fuerte descenso del 8,2 por ciento.
En contraposición, indumentaria y calzado mostraron un incremento del 4,9 por ciento respecto a agosto del año previo, aunque la Cámara enfatizó que esta comparación se realiza sobre una base baja. El segmento de vivienda, alquileres y servicios públicos también se elevó un 4,8 por ciento, impulsado principalmente por una mayor demanda de electricidad.
Otro factor que comienza a impactar en el consumo es la disminución en el dinamismo del crédito. Luego del notable crecimiento registrado durante 2024 y 2025, el uso de tarjetas de crédito y los préstamos personales han experimentado varios meses de retroceso en términos reales. El crédito hipotecario continúa mostrando una evolución positiva, aunque a un ritmo más disminuido.
La debilidad también se refleja en los bienes de consumo masivo. El último dato disponible, correspondiente a julio, mostró una caída interanual del 2,6 por ciento. En relación a los bienes durables, tanto los automóviles como los electrodomésticos han presentado una contracción a lo largo de este año.










