Este mensaje fue compartido por Horacio Marín, presidente y CEO de YPF, durante su presentación en la Exposición Rural de Palermo, donde se proyectó un notable incremento en las exportaciones que, según expresó, cambiará estructuralmente la forma en que se generan divisas en el país.
Ante un auditorio compuesto por empresarios y productores agropecuarios, Marín subrayó que el crecimiento del sector energético no compite con la agricultura, sino que se complementa. “Si logramos exportar más de u$s 50.000 millones en energía, liberamos al campo de ser el único generador de divisas en Argentina. Esto aporta estabilidad a toda la macroeconomía y permite que todos los sectores se desarrollen sin verse agobiados por la insuficiencia de dólares”, sostuvo.
El directivo destacó la necesidad de que Argentina cuente con un campo fuerte, así como con el desarrollo de la minería, la energía y la tecnología. “No son sectores que compiten; se potencian entre sí. Debemos dejar de verlos como entidades aisladas y comenzar a considerarlos como un ecosistema productivo integral”.
En cuanto a las proyecciones más inmediatas, Marín mencionó que las exportaciones en el sector energético alcanzarán unos u$s 18.000 millones para este año, con un superávit comercial cercano a los u$s 11.000 millones. No obstante, en una charla con medios, precisó que “si el precio del petróleo sigue en aumento, estas cifras podrían ser superiores”.
Las metas para el futuro son aún más ambiciosas. Según explicó, el desarrollo completo de Vaca Muerta, sumado a los proyectos de gas natural licuado (GNL), permitirán alcanzar más de u$s 55.000 millones anuales en exportaciones hacia el año 2032.
Al ser consultado sobre los récords que ha estado logrando el sector, Marín explicó que esos resultados se deben al constante aumento en la producción, aunque también reconoció que hay una influencia de la reciente mejora en los precios internacionales del petróleo, impulsada por la inestabilidad en el Medio Oriente. “Están sucediendo dos cosas. Una es que la producción está incrementándose de manera sistemática y va a seguir en este camino. El año que viene alcanzaremos el millón de barriles. La otra es el aumento de precios debido a la inestabilidad provocada por el conflicto en Medio Oriente”, indicó.
Sin embargo, enfatizó que el crecimiento del sector no depende únicamente de factores externos. “Vamos a seguir registrando récords. De todas formas, si hubiéramos tenido precios bajos también llegaríamos a los mismos niveles. Con precios altos, simplemente serán más elevados”, aclaró.
“No se trata de una situación coyuntural”, añadió, y continuó: “Estamos en una fase de crecimiento continuo, y cada año vamos a producir más que el anterior. Estamos proyectando un aumento del 50% en la actividad desde diciembre de 2025 hasta diciembre de 2026, por lo que es lógico esperar que la producción siga en aumento”.
Al abordarse el impacto de la subida de los precios internacionales del petróleo en los precios en los surtidores, Marín mencionó que la estrategia de YPF seguirá rijida por la lógica de “te ayudo, me ayudás”, puesto que el mercado aún no está estabilizado y persiste la incertidumbre global, con el crudo cotizando a u$s 94 por barril de Brent.
Marín comentó que el cambio de paradigma que ha llevado al sector a este desempeño comenzó a gestarse en los últimos tres años, cuando se dieron las condiciones propicias para acelerar las inversiones, más que en la última década. “Se implementaron los incentivos necesarios. Es fundamental que existan gobiernos que generen un entorno favorable para invertir, un activo que tenga valor como Vaca Muerta y empresas que busquen invertir y no especular. En YPF hemos declarado que estamos aquí para colaborar con la industria, no para competir contra ella”, afirmó durante su presentación en el auditorio principal de La Rural.
Asimismo, Marín destacó el rol central de YPF, que abarca aproximadamente el 50% de la actividad en Vaca Muerta. “Y espero que hayamos sido la semilla que promovió a toda la industria”, afirmó.
También resaltó un cambio significativo en el enfoque de la infraestructura energética, que históricamente se había asociado al financiamiento estatal. “Hemos comenzado a invertir en infraestructura sin depender de subsidios. YPF lidera muchos de estos esfuerzos, pero trabajamos de manera conjunta con todos los actores del sector”.
Como ejemplo, mencionó el proyecto Vaca Muerta Sur, un oleoducto diseñado para ampliar la capacidad exportadora de petróleo. “El proyecto Vaca Muerta Sur es un esfuerzo colectivo. Una vez que esté en funcionamiento, nosotros nos replegaremos y dejaremos espacio para que otras compañías asuman sus roles. Hay que construir confianza y demostrar que YPF está aquí para impulsar a la industria en su conjunto”.
Marín añadió que el desarrollo del shale demanda un ritmo de inversión considerable, ya que “los pozos no convencionales tienen una declinación de alrededor del 60% en el primer año” y requiere inversiones constantes para mantener la producción. En este sentido, adelantó que YPF seguirá incrementando sus desembolsos. “El año pasado invertimos u$s 5.000 millones. Este año nuestra inversión será de u$s 6.000 millones, y el próximo año seguramente alcanzaremos u$s 7.000 millones”.
En su evaluación, Marín asegura que la expansión de Vaca Muerta también tendrá un impacto positivo en el empleo y en la generación de divisas. Según las estimaciones de la empresa, los proyectos relacionados con el desarrollo no convencional y con el GNL podrían generar alrededor de 40.000 empleos permanentes a lo largo de la próxima década, y alcanzar un pico de 90.000 puestos de trabajo, tanto directos como indirectos. “El sector no convencional presenta una ventaja significativa: genera mucho más empleo y promueve más actividad para sostener la producción en comparación con los desarrollos convencionales”, explicó.
Con la firme convicción de que la energía se posicionará como el segundo gran generador de divisas del país, junto con el agro, Marín resumió su visión a largo plazo: “Si, después de 2031, la industria alcanza exportaciones superiores a los u$s 55.000 millones al año, me iré bastante satisfecho”.










