Esta conclusión proviene de un estudio llevado a cabo por Joshua K. Hartshorne, un investigador del Departamento de Psicología de la Universidad de Harvard, en colaboración con Laura T. Germine, del Massachusetts General Hospital.
Los hallazgos indican que no hay una edad específica en la que el cerebro opere a su máxima capacidad, ya que cada habilidad alcanza su pico en diferentes momentos de la vida. Mientras que las habilidades relacionadas con la velocidad de procesamiento y ciertas áreas de la memoria son más favorables para los más jóvenes, otras capacidades como el vocabulario, la comprensión y la resolución de problemas matemáticos siguen mejorando más allá de los 40 años.
Por esta razón, muchos integrantes de la Generación X presentan una ventaja en ciertos aspectos respecto a los Millennials.
En su estudio, Hartshorne y Germine analizaron los resultados de 48.537 participantes que realizaron pruebas cognitivas en línea, además de evaluar datos de exámenes de inteligencia y memoria de diversas edades.
El experimento buscaba determinar el momento en que una persona alcanza su mejor capacidad cognitiva. Los resultados reflejan que no hay un punto en el tiempo donde todas las habilidades cognitivas lleguen a su máximo rendimiento simultáneamente. Algunos atributos alcanzan su cúspide al finalizar la educación secundaria, mientras que otros comienzan a decrecer luego de los 30 años.
Además, hubo un conjunto de habilidades que continuaron desarrollándose y lograron su mejor desempeño a los 40 años o incluso más tarde. Esto implica que, aunque una persona joven pueda sobresalir en velocidad de procesamiento o memoria a corto plazo, puede ser superada por alguien mayor en determinadas tareas.
El estudio identificó cinco pruebas que mostraron un rendimiento notablemente superior en etapas posteriores de la vida: vocabulario, conocimiento general, comprensión, habilidades aritméticas y comparación de similitudes. En contraste, los jóvenes destacaron en pruebas que se relacionan con la velocidad, la memoria a corto plazo y la búsqueda visual.
Según la investigación, tres habilidades cognitivas evidencian un mejor rendimiento con el paso del tiempo.
Primero se destaca la aritmética. Según los datos recopilados, la capacidad para resolver problemas matemáticos alcanzó su máximo durante la adultez. Esto no implica que los adultos mayores recuerden mejor todas las fórmulas aprendidas en su educación, sino que pueden desempeñarse mejor en ejercicios que requieren el uso de conocimientos numéricos.
En segundo lugar, se encuentra la comprensión, que implica la habilidad de interpretar información y responder preguntas a partir de conocimientos previos. En este tipo de tareas, no solo es esencial procesar rápidamente los datos, sino también relacionarlos con conceptos adquiridos anteriormente, lo que otorga una ventaja a la experiencia acumulada por los adultos.
Por último, se menciona el vocabulario, ya que el conocimiento de palabras y sus significados se amplía mayormente a través de la lectura, el trabajo, los estudios y las interacciones sociales. Las personas con más años tienden a tener un dominio superior en este ámbito.










