Este hecho, que ocurrió en la sede situada en Zapiola al 1760 durante la madrugada del martes, fue descubierto por los miembros de la comisión directiva al ingresar en la mañana y notar la falta de una gran cantidad de dispositivos de tecnología y audio.
Según trascendió, la ausencia de estos elementos dificulta el desarrollo habitual de las actividades del club, dejando a numerosos niños sin la posibilidad de asistir a sus clases.
La noticia del robo se difundió rápidamente entre los socios, simpatizantes y vecinos, quienes manifestaron su descontento y caracterizaron la situación como un duro golpe a la identidad barrial. Para muchos, el club trasciende su espacio físico: simboliza años de esfuerzo colectivo, solidaridad y compromiso con la comunidad. “El robo de estos equipos significa mucho más que una pérdida económica. Es el resultado de años de esfuerzo y colaboración de muchas familias”, afirmó un representante de la comisión directiva.
De acuerdo con la información proporcionada por el club, los delincuentes aprovecharon la madrugada para ingresar al edificio sin ser detectados. Una vez dentro, recorrían diferentes áreas y se llevaron equipos de sonido, parlantes, consolas de audio, televisores, sistemas de iluminación y otros dispositivos tecnológicos, cruciales para el equipamiento diario del club. La comisión directiva destacó que cada uno de estos elementos fue adquirido de manera gradual, a través de rifas, eventos solidarios y con la contribución de los socios.
El impacto del robo, según indicó la institución, va más allá del valor pecuniario de los objetos robados. Los dirigentes subrayaron que la reposición de los equipos requeriría años de gestión y esfuerzo voluntario, dado que el club carece de recursos propios suficientes para efectuar compras inmediatas. Esta pérdida pone en riesgo la continuidad de actividades deportivas, festivales comunitarios, encuentros sociales y eventos de recaudación, que en muchos casos representan la única oferta recreativa y de contención social para el barrio.
El club ha emitido un comunicado dirigido a la comunidad, solicitando colaboración para recuperar los elementos robados y aportar información valiosa para la investigación.
La institución hizo un llamado a cualquier persona que posea información sobre la ubicación de los objetos sustraídos o sobre la identidad de los responsables, para que se comunique con ellos o con las autoridades policiales.
Los dirigentes del club confían en que la investigación policial progrese rápidamente, lo que les permita identificar a los culpables, recuperar los equipos robados y garantizar la seguridad de la institución en el futuro.
Hace poco más de una semana, otro club barrial en Rosario sufrió un intento de robo, que fue frustrado gracias a la intervención de un vecino que advirtió la situación. El suceso ocurrió el domingo 5 de julio, cerca del club Los Amigos, en las calles Heliotropo y España. En horas de la noche, cuatro sospechosos intentaron ingresar al establecimiento, pero un vecino los vio y alertó a la comunidad, lo que llevó a los delincuentes a reaccionar disparando.
Afortunadamente, el joven que notó la presencia de los intrusos no resultó herido. Tras el incidente, formalizó una denuncia en la comisaría correspondiente, aunque debió regresar a su trabajo visiblemente afectado por el susto.










