Originaria de Salta y licenciada en comunicación, Selena trabaja en marketing para una empresa ecuatoriana de manera remota. Actualmente, disfruta de su nueva vida en Egipto. “El Cairo es fascinante, lleno de historia. Aún me cuesta creer que estoy aquí. Hay tanto por descubrir y en general, la gente local es muy acogedora. Necesité un tiempo de adaptación para entender la cultura, pero ahora estoy inmersa en ella, mucho más de lo que había imaginado”, expresa.
Del Mundial, Selena subraya que ha sido otro descubrimiento en su nueva vida. “Todo aquí es una experiencia sensorial. He descubierto a los egipcios disfrutando de su selección con una pasión desbordante. Son muy nacionalistas y, aunque el futbolista Salah no es considerado un dios, tiene un estatus de ídolo absoluto. Me sorprende lo bulliciosos que son; se escuchan sus cánticos y gritos por los goles hasta en mi casa, y en los entretiempos suena música árabe a todo volumen”.
Todo esto transcurre entre cinco rezos diarios, una práctica sagrada. “El Adhan es un canto melódico que escuché en árabe, y todos los musulmanes interrumpen lo que están haciendo para orar. Es impactante ver a la gente en medio de la calle colocando su alfombra y rezando”, comenta. En una videollamada, desde su hogar, Selena señala la mezquita frente a su departamento, donde se alza una torre que emite los cantos por altoparlante con luces de colores encendiéndose al mismo tiempo.
En el horario nocturno, mientras comparte con el entrevistador que hay seis horas de diferencia con Argentina, relata que vive en el área internacional de New Cairo, junto a Dominic y su bebé de cuatro meses, Atón, que nació en esta capital. “Decidimos que naciera aquí, y todo transcurrió de manera maravillosa. Mi pareja fue un apoyo fundamental, al igual que el doctor Tarek, quien me asistió durante el embarazo y el parto. Además, mi madre y mis dos hermanas pudieron estar conmigo en el momento del nacimiento”, agrega. El nombre Atón tiene orígenes en el egipcio antiguo, relacionado con el sol.
Selena recuerda vívidamente los festejos tras la victoria de Egipto ante Australia, donde los habitantes salieron a las calles a celebrar, creando una atmósfera vibrante. “La locura y los festejos fueron inigualables, con el Nilo de fondo, parecía de película”, manifiesta.
Describe situaciones cotidianas, como su experiencia en un taxi, donde el conductor estaba absorto escuchando un partido de fútbol y fue agitado por el gol, creando un ambiente de entusiasmo contagioso. A pesar de haber adoptado el taxi como medio de transporte, admite que le resulta complicado cruzar calles en El Cairo, donde el tráfico se muestra como un verdadero desafío, levantando emociones intensas entre los conductores.
En cuanto a costumbres sociales, Selena menciona el hábito de fumar shisha, que se ve en bares, restaurantes e incluso en las calles. “Es un ritual social, una forma de relajarse y disfrutar de la compañía de otros. Para un extranjero, observarlo resulta bastante interesante”.
En sus interacciones cotidianas, habla en inglés con Dominic, quien la asiste en diferentes dudas. Juntos han estado indagando sobre la posibilidad de ver el partido de Argentina cerca de las famosas pirámides de Guiza, situadas en las afueras de la capital. También menciona que la selección argentina es muy apreciada, y es común escuchar la pregunta sobre quién es mejor, si Messi o Cristiano Ronaldo.
Selena comparte en tono de broma que es vecina de Salah, el famoso futbolista egipcio, e ilustra su comentario con una imagen de la puerta de su supuesto edificio. En relación con la adaptación a la cultura, ella ha ajustado su vestimenta para sentirse más cómoda, optando por ropa que respeta las costumbres locales, aunque aún no se ha decidido a usar el hiyab, el pañuelo que cubre el cabello, aunque no descarta que en el futuro lo haga.
“A pesar de las diferencias culturales, los cairotas son considerados cálidos y amigables. No es fácil hacer amigos, pero las personas que nos alquilan el departamento nos tratan como parte de su familia, lo cual es algo poco común, especialmente para un extranjero. En Egipto, la familia es fundamental; nos han invitado a su casa y hemos conocido a sus padres, que tienen un gran peso en la sociedad”.










