Estos datos se extraen del último Índice de Consumo Privado, elaborado por una Facultad de Negocios, que reportó en junio un retroceso del 1,1% interanual, marcando así su séptimo descenso consecutivo frente al mismo mes de 2025. Sin embargo, en comparación con mayo, se observó un leve repunte del 1,2%. El decano de la facultad, advirtió que, aunque este movimiento puede interpretarse como “una señal positiva después de dos meses de escaso movimiento, es necesario ser cautelosos. El balance del semestre sigue siendo negativo y el consumo se mantiene por debajo de los niveles de un año atrás”.
El informe desglosado por categorías revela que la debilidad del consumo abarca la mayoría de los sectores. El consumo masivo, que representa casi la mitad del gasto analizado, experimentó una caída interanual de 2,1% en el primer semestre.
Por su parte, los bienes durables también concluyeron los primeros seis meses del año con una contracción de 1,7%. En junio, esta categoría se situó un 1,2% por debajo del mismo mes del año anterior, mostrando comportamientos muy diversos entre sus principales indicadores. Mientras que el patentamiento de motos se incrementó un 42,3% interanual en junio, el de automóviles sufrió una baja del 13,7%.
Los despachos de cemento, vinculados a pequeñas obras y refacciones, cayeron un 5%, mientras que las ventas de electrodomésticos registraron una baja del 11,6% en el último dato disponible. En el segmento de servicios relacionados a la recreación y el turismo, no se observaron variaciones interanuales en junio, aunque acumuló un descenso del 0,7% en el primer semestre.
Entre estos servicios, los restaurantes tradicionales de la Ciudad de Buenos Aires evidenciaron en junio su cuarta caída consecutiva, con una disminución interanual del 3,7%, lo que refleja la debilidad en gastos relacionados con el esparcimiento.
Los bienes semidurables, que incluyen indumentaria, calzado y librerías, fueron la excepción en el análisis del primer semestre, mostrando un crecimiento acumulado del 0,2%. No obstante, el último dato reveló una caída interanual del 3,8%.
Por otro lado, los indicadores generales asociados al gasto de los hogares también sugieren fragilidad. La recaudación real del IVA descendió un 4,2% interanual en junio y acumuló una contracción del 2,6% durante los primeros seis meses del año.
Finalmente, los préstamos vinculados al consumo también han vuelto a mostrar un comportamiento negativo en la comparación interanual. Las compras con tarjeta de crédito cayeron un 5,2% en junio, mientras que los préstamos personales disminuyeron un 2,2%.










